Kung Fu Panda, un ejemplo de superación para los niños

Los osos siguen siendo la personificación de la ternura, de la torpeza, y de la dulzura. Los ositos acompañan y crecen con los niños. Invadieron los muñecos de peluches, juguetes, los dibujos animados, documentales, películas, y la literatura. Hay osos por todas partes. Las aventuras de Winnie Pooh, el Hermano Oso, Los tres ositos y ricitos de oro, el huérfano Youk en El oso, el cuento El oso golosón, el refugiado Oso Paddington, el más vital Balú de Mogli, son apenas algunos ejemplos de lo mucho que el arte y los niños quieren a estas grandes criaturas. Sin embargo, la figura del oso solitario que lucha por la sobrevivencia, del oso glotón que se lambucea con la miel, o del oso amigo, está siendo suplantada por la de un oso loco y sin límites. Me refiero a Po, el oso de Kung Fu Panda, el último estreno del cine infantil.

Por más que le gusten los tallarines, el oso Po no se encuentra a gusto y se aburre trabajando en el restaurante de la familia. Cuando el destino le invita a cumplir con una antigua profecía, Po no piensa dos veces y bucea en el mundo de las artes marciales para hacer realidad todos sus sueños. Para defender el Valle de la Paz de la terrible amenaza del vengativo leopardo de las nieves, Tai Lung, tendrá que aprender todas las reglas de ataque con cinco grandes maestros del kung-fu.

Kung Fu Panda

¿Te imaginas a un oso convertido en un maestro del kung-fu? Pues Po lo intentará con todas sus fuerzas, y hará reír a los niños con sus peripecias. Po no sólo provocará carcajadas en los niños como también les enseñará grandes lecciones sobre la superación. En una sociedad en que mucho se habla del poder del más fuerte sobre el más flojo, del acoso y de los abusos a los más pequeños, esta película de la factoría Spielberg, viene a descubrir y a demostrar que las mayores debilidades de una persona pueden llegar a ser sus mayores virtudes. Nos anima a todos, niños y adultos, a ser perseverantes y nunca rendirnos ante las dificultades. Un tema muy oportuno, y también muy rico, culturalmente hablando. Además de técnicas de kung-fu, los niños podrán conocer algo más de la cultura china. Conocerán el arte de su caligrafía, de la acupuntura, del bambú, historias de montañas sagradas, y algunas delicias de su cocina. Si te animas a verla, comparte tu opinión con nosotros. Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com