Enseñar a los niños a aprovechar y disfrutar su tiempo

El aprovechamiento del tiempo es, en ocasiones, una asignatura pendiente para nosotros y un aprendizaje más que debemos proporcionar a nuestros hijos. En principio, a todos los niños el tiempo les trae sin cuidado, y es importante que les enseñemos a valorarlo, para que aprendan a organizarse en su día a día y así aprovecharlo aún más. Los niños suelen tener mucha facilidad para perder el tiempo, cosa que, como descanso o terapia puntual me parece bien, pero no como costumbre.

El tiempo de los niños también es oro

El tiempo de los niños es oro

¡El tiempo es siempre tan escaso y valioso! Nuestro día está cuajado de expresiones como el tiempo es oro, no hay tiempo que perder, no tengo tiempo..., muchas veces nos dan ganas de ignorar el reloj, dejarlo todo y disponer un poco de tiempo libre para poder emplearlo a nuestro antojo: para disfrutar, para salir, para relajarnos y, por qué no, para no hacer nada.

A veces, tengo la sensación que vivimos esperando el fin de semana para, por fin disponer de algo de tiempo, porque de lunes a viernes se nos escapa de las manos. Cuando tenemos hijos se hace absolutamente necesaria cierta organización y dedicarles nuestro tiempo a diario, quizás no en cantidad, pero sí en calidad, aunque muchas veces no viene la calidad sin la cantidad, al igual que para extraer algo de oro es necesario remover mucha arena.

Deberíamos poder inculcarles la idea de que cuánto más aprovechen su tiempo y más productivos sean en sus tareas, antes podrán disfrutar de su tiempo libre. El que el niño debe tener tiempo para no hacer nada es algo indiscutible, estos momentos son los que el niño utilizará para jugar, crear, experimentar e imaginar, tiempo fundamental para su desarrollo como persona; pero aprovechar el tiempo siempre ofrece recompensas: nos proporciona la seguridad de tener las cosas bien atadas, las tareas realizadas, nos reduce la tensión de tener cosas pendientes y nos libera de la sensación de que al día le faltan horas.

Muchos niños, al igual que sus padres, viven estresados debido a un amplio programa de actividades extraescolares (deportivas o musicales), o de tareas escolares pendientes... viven jornadas extenuantes, programadas desde que se levantan hasta que se acuestan. Escuchar música, ver un peli, compartir juegos y charlas es tiempo que un niño debe poder disfrutar, y para ello, lo mejor es que les enseñemos a ser responsable con sus pequeñas obligaciones dentro y fuera del hogar. ¡Qué mejor manera de disfrutar de nuestro tiempo, cuando sabemos que tenemos todas nuestras obligaciones en orden!

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com