Todos sabemos que
fumar es malo para nuestra salud y para los que habitualmente comparten espacio con nosotros. Tengo un amigo que me comenta que no puede entender cómo hay mujeres que fuman
embarazadas o padres que fuman en el coche con sus hijos dentro ¡Están obligando a sus hijos a fumar! decÃa enojado..., y no le falta razón.
Dejar el tabaco es muy difÃcil, pero no imposible, sólo hay que elegir una buena causa que nos motive, los que lo han conseguido ya lo saben. Aunque actualmente, la ley protege a los niños del humo del tabaco en espacios públicos en los espacios privados muchas veces
no se respeta a los menores y lo peor es que son sus propios padres los que lo hacen, aquellos que sin duda son los que más le quieren en el mundo.
Seguro que a sabiendas, ningún padre normal harÃa daño a su hijo, pero muchas veces nuestro vicio de fumar puede resultar nefasto para ellos, incluso aunque no notemos a corto plazo sus efectos perjudiciales. El ejemplo que les damos fumando, sin duda, es malo, ya que es un
hábito no recomendable para nadie, y tu hijo, cuando sea mayor, quizás imite el modelo que ha visto en su casa. Pero mucho más grave que el mal ejemplo que les damos es el hecho de que obliguemos a nuestros hijos a que sean fumadores pasivos.
La exposición continua al humo de un cigarrillo aumenta la posibilidad de que nuestro hijo enferme, sobre todo de enfermedades que afectan a sus vÃas aéreas, pudiéndose presentar continuos
catarros,
asma, bronquitis, etc. incluso que acaben padeciendo un daño pulmonar. En caso de infección vÃrica también tenderán a agravarse o, al menos, tendrán más dificultad para mejorar en casos de infección vÃrica.
Nuestros hijos también quieren tener unos padres sanos y de que seamos
responsables a la hora de emitir humos. Asà que, echamos otro granito al granero, sumándonos a las recomendaciones públicas: debéis intentar dejar de fumar, y si os resulta imposible al menos dejar de hacerlo en los entornos en los que estéis con vuestro hijo. Permite que tu casa y tu coche estén libres de humo para que tu hijo pueda dejar de ser fumador pasivo. ¡Tu hijo es tu mejor
motivación para dejar de fumar!
Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com