¿TDAH o niño maleducado?

¡Qué situación más difícil viven muchos padres con hijos a los que se les ha detectado una TDAH! Muchas veces la frontera entre un niño con falta de límites por una educación excesivamente permisiva y un niño con síntomas de hiperactividad es muy delgada y confusa. Los padres, sin duda, estarán en el ojo de mira de los demás padres y de los profesores, ya que a ellos se les hace responsable del comportamiento de su hijo.

La TDAH es una patología que se caracteriza por la existencia de tres síntomas: hiperactividad (movimiento continuo y superior a lo esperado para la edad del niño), falta de atención e impulsividad. Es un trastorno que se produce debido a una alteración del sistema nervioso central y es hoy, una de las causas más frecuentes de fracaso escolary de problemas sociales en la edad infantil.

hiperactividadomaleducado

Hace poco escribió en nuestros foros una madre que sufría por la situación de su hijo de nueve años al que le detectaron, hace dos años, un problema de TDAH. Su hijo está marcado en su colegio por los profesores y compañeros, ya que, aunque él ha mejorado mucho actualmente por la medicación e intenta esforzarse para que sus compañeros le acepten, su comportamiento pasado impulsivo, agresivo y de difícil convivencia, ha provocado que no tenga amigos o que éstos le hayan rechazado.

Por si esta situación no fuera ya suficientemente difícil, su hijo siente que sus compañeros le odian, y sus padres se sienten impotentes, no saben bien cómo actuar, excepto darle ánimos y atención. Existen comportamientos parecidos entre un niño con TDAH y los de un niño maleducado (sin límites).

Algunos síntomas que pueden compartir son inquietud (suelen no respetar normas de convivencia como estar sentado cuando se le dice), impulsividad (no consigue esperar turnos ni jugar de forma tranquila), rebeldía o desobediencia, mala respuesta al castigo y una baja autoestima, ya que por su comportamiento, fuera de las normas, son impopulares o rechazados.

¿Acaso tienen los padres la culpa? El entorno familiar del niño es decisivo en la aparición de algunos problemas conductuales, pero por el contrario también pueden suponer el control y el freno de dichos problemas.

Los padres de un niño hiperactivo tendrán un labor bien difícil, ya que la impulsividad de su hijo y las dificultades de aprendizaje por falta de atención van más allá de lo académico, afectan también a impedirles retener la normas de comportamiento. Todos deberíamos tener en cuenta que se trata de un trastorno y no de una negligencia por parte de los padres, aunque desde luego también es comprensible que el resto de los niños se alejen de aquellos que les dan problemas, les pegan o no son aceptados por los demás.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com