Mi hijo no acepta el biberón

No hay manera de que la bebé de mi amiga acepte la tetina del biberón: la menea de un lado para otro, la empuja con la lengua y, si por error, le da una chupada pone cara de susto. Su mamá no sabe qué hacer porque dentro de unas semanas se incorpora al trabajo, después de la baja maternal. La pequeña Cristina se aferra al pecho de su mamá con todas sus fuerzas. ¿Os suena esto, verdad?

El destete parcial del bebé, a veces, es un tema complicado, porque nuestro pequeño no siempre está dispuesto a renunciar al calorcito y maravillosa satisfacción que le proporciona el pecho de su madre, no puede entender que su mamá le quiera privar de ese privilegio. Empezar a ofrecerles el biberón, bien para incorporar los primeros cereales o para destetarles progresivamente, no siempre es fácil.

El destete del bebé y la alimentación a biberón

Bebé con biberón

Podemos tener en cuenta algunas recomendaciones para facilitar el proceso:

- Tener paciencia e insistir. Cuando la reacción del bebé es negarse en rotundo, requiere nuestra comprensión, pero también nuestra firmeza.

- Asegurarnos que nuestro bebé tiene hambre, ya que los bebés muchas veces no maman por hambre, sino por sentir la cercanía y el consuelo de su madre cuando están cansados o molestos.

- No ceder. Finalmente cuando tengan hambre acabarán aceptándolo o, al menos, probarlo. Nunca enfadarse o desesperarse ante la negativa del bebé.

- Asegurarnos de que la tetina es la adecuada para la edad y el tipo de alimento. Valorar el material, la forma y el flujo de salida (las hay sólo para leche o para leche con cereales).

- Podemos empezar preparándole el biberón (con o sin cereales) con nuestra propia leche, ya que, a veces, les resulta raro no la tetina, sino el sabor de la leche de fórmula.

- Puede ayudar que no sea la madre la que alimente al bebé, ya que se pondrá nervioso al oler a mamá, sin obtener el pecho al que estaba acostumbrado.

- Si no acepta la tetina de ninguna manera, emplear otros medios como la cuchara (la papilla no ha de ser demasiado espesa).

- El destete ha de ser gradual. Debemos sustituir paulatinamente tomas de pecho por biberones o papillas, de manera que a nosotras no nos suponga una congestión excesiva en los pechos. La producción de leche se irá reduciendo conforme el niño vaya succionando menos.

Por último, es erróneo pensar que nos costará demasiado destetarle o que el bebé no lo hará por sí solo nunca. Normalmente cuando la lactancia es prolongada y complementaria con otros alimentos (necesarios para cubrir sus necesidades energéticas y nutricionales), el bebé comenzará a mamar cada vez menos y dará prioridad a éstos otros alimentos. Con el empleo de la cuchara, empezarán a superar su necesidad de succión.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com