La gallinita ciega. Juegos para niños

¿Quién, alguna vez, no ha disfrutado y jugado a la gallinita ciega? Era uno de mis juegos preferidos. Al principio siempre me daba algo de miedo, de resbalar y derrumbarme, pero al final me lo pasaba maravillosamente bien. Además, me ha servido mucho para darme cuenta de muchas cosas, entre otras de lo difícil que es desplazarse sin poder ver como los demás.

A través de los juegos, los niños no solo pueden divertirse como también aprender a contar, sumar, leer, compartir, sorprenderse, superar dificultades, a ser persistentes, a tener resistencia, y a valorar cada momento y situación. Del mismo modo que un niño puede dejar de tener miedo jugando con linternas a detective durante la noche, también puede aprender muchas cosas con el juego de la gallinita ciega, saltando a la comba, etc.

Cómo se juega a la gallinita ciega

Gallinita ciega

Normalmente este juego está indicado a los niños a partir de los seis años de edad. Para jugarlo es necesario apenas un pañuelo o venda para tapar los ojos, y cuántos más niños participen, mejor. Se posicionan en círculo, cogidos de las manos, y eligen por sorteo o por elección entre todos, la "gallinita ciega" o el que se irá al centro del corro con los ojos tapados.

Luego, después de dar tres vueltas sobre sí misma, la "gallinita ciega" intentará pillar a algún amiguito. El grupo podrá desplazarse para impedir que la gallinita atrape alguno pero es recomendable no soltarse de las manos. Cuando consigue atrapar algún amiguito, y lo reconoce, intercambiará su papel con él. De lo que se trata es que la gallinita reconozca a sus amiguitos por el tacto, y que no permanezca mucho tiempo con los ojos vendados.

El origen de este juego reside en la historia antigua. Se puede verlo representado en los cuadros del Goya o de Brueghel. Entre los muchos beneficios que aporta, permite a los niños divertirse, realizar ejercicios físicos, interactuar con sus amigos, desarrollar atención táctil, mejorar su percepción del espacio y su agilidad. Bueno, si te animas este fin de semana a que tu hijo juegue a la gallinita ciega, aquí tienes algo para empezar: Gallinita, gallinita ¿qué se te ha perdido en el pajar? Una aguja y un dedal... Da tres vueltas y la encontrarás.

Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com