Actividades incompatibles con el embarazo

El embarazo no tiene porqué impedirnos hacer una vida absolutamente normal, siempre y cuando tengamos una vida saludable. Alimentarse bien, trabajar dentro y fuera de casa, cuidar de nosotras y de los nuestros, e incluso hacer ejercicio físico forma parte de lo normal. El ejercicio físico regular de la embarazada es altamente recomendable, aporta beneficios tanto para el bebé como para la madre, ayuda a controlar el peso, a tener una buena condición física y actúa positivamente en el estado de ánimo.

Actividades para embarazadas

Actividades para la embarazada

Sin embargo, aunque esto es una realidad para la mayoría de las embarazadas, tiene que ser de acuerdo a la forma física que previamente tenga la mujer, a la evolución de su embarazo, al tipo de actividad y sobre todo al desarrollo controlado de su puesta en práctica. Nunca una embarazada puede llegar al agotamiento o debe practicar deportes peligrosos para su nuevo estado.

Tenemos que tener en cuenta que hay actividades, que pese a que son saludables sin estar embarazadas, deben abandonarse cuando buscamos un embarazo o cuando sabemos que estamos embarazadas. Hace poco la famosa y brillante bailaora de flamenco Sara Baras ha anunciado su retirada temporal de los tablaos porque busca ser mamá, su médico le ha dicho que su baile es incompatible con el embarazo. El nivel de exigencias de algunas actividades físicas, especialmente cuando se ejercen de manera profesional, requieren un esfuerzo extra al cuerpo de la mujer que sobrepasa los límites de un embarazo saludable o que incluso pueden impedir la concepción o la implantación del embrión en el útero. Sin lugar a dudas, taconear enérgicamente, bailar por bulerías, retorcerse o quedar exhausta tras una actuación, es una traba importante.

Aquellas mujeres que practican deportes de contacto, equitación o buceo, las deportistas de competición o bailarinas profesionales deben abandonar temporalmente su actividad física cuando quieren ser madres o al menos bajar muchísimo el ritmo exigido. Me encanta lo que dice Sara Baras en una entrevista en la que muestra su prioridad por ser madre: "me voy un ratito para ser madre". Buscar la maternidad en estos casos, es un parada y fonda en el que también se puede crecer en lo profesional, no por el ejercicio de la profesión, sino por la nueva perspectiva que nos produce el embarazo o el deseo maternal. Ser madre también es una importante profesión de la cual todas tenemos que aprender y que nos enriquecerá en otras facetas relevantes de nuestra vida, así que seguramente esta excelente bailaora podrá incorporarse a su profesión tras su maternidad todavía con una mayor energía, con más inspiración y motivación, si cabe.

Patro Gabaldón. Redactora