Los loquios: cómo actuar

El posparto, normalmente, es lo menos difundido de todo el proceso biológico de tener un hijo, pero son tan importantes los días posteriores como los días previos a dar a luz. Nos parece oír campanas sobre las pérdidas sanguinolentas o hemorragias que tendremos, las molestias en la subida de la leche, la recuperación de la silueta, la reanudación de las relaciones sexuales, pero muchas veces, con nuestro primer hijo navegamos en un mar de dudas.

Saber lo que nos espera y saber actuar es importante para que no se sumen a nuestras inseguridades maternales, dudas o problemas físicos. Tras el parto se producen unas pérdidas residuales de sangre, mucosidad y tejido procedente del útero, que reciben el nombre de loquios.

Qué son los loquios en el posparto y cuánto duran

Madre y bebé recién nacido

Estas pérdidas varían en duración de una mujer a otra, para algunas duran apenas dos semanas y para otras casi seis. Asimismo, tampoco tienen la misma intensidad, al principio pueden ser sangrados bastante copiosos parar ir disminuyendo gradualmente y presentando un aspecto más rosado, y finalmente pardusco y muy escaso.

Tanto si hemos tenido un parto vaginal como una cesárea, se presentan estas secreciones que permiten limpiar el útero y la vagina. Es aconsejable, tener un limpiado escrupuloso de la zona, especialmente si nos han practicado una episiotomía y emplear compresas tocológicas de algodón y cambiárselas a menudo para mantener seca la zona. Asimismo, mientras duren los loquios, conviene no usar tampones para evitar el riesgo de infecciones.

Hoy día es raro que se produzcan fiebres pauperales, pero conviene comprobar que no tenemos fiebre o consultar al médico ante cualquier síntoma sospechoso. En las primeras semanas debemos mimarnos, descansar, reponernos del esfuerzo y evitar querer llegar a todo. El proceso de recuperación lleva un tiempo, el útero ha de limpiarse y contraerse de nuevo y conviene ser precavidas para evitar infecciones o dolencias que puedan complicar los inicios de nuestra maternidad.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com