¿Por qué los niños fracasan en los estudios?

Se habla de fracaso escolar cuando un niño no alcanza el nivel de rendimiento esperado para su edad y nivel, y no a la falta de capacidad intelectual, lo cual quiere decir que lo que fracasa realmente son los modelos educativos ofrecidos a los niños en las escuelas.

La manera de evaluar al niño son las calificaciones obtenidas a final de curso a través de los exámenes, pero pocas veces se tienen en cuenta otros aspectos como la atención más individualizada del niño con dificultades o potencialidades, la detección de problemas de aprendizaje u otros factores personales o emocionales. Nos lamentamos, pero muchas veces, vemos las orejas al lobo cuando todavía nuestros hijos son pequeños y preferimos taparnos los ojos en lugar de tomar medidas.

Niños con fracaso escolar

¿Por qué los niños fracasan en los estudios?

He hablado con algunos papás del colegio de mis hijos sobre este tema tan importante y muchos piensan que el nivel de exigencia en los colegios es menor que antes y muchos de nosotros nos vemos obligados a dar clases particulares en casa para que nuestro hijo comprenda un concepto o haga las tareas.

Personalmente, he comprobado como muchos niños automatizan los problemas de matemáticas sin comprenderlos o cometen errores sin aprender posteriormente de ellos. Cuando mi hijo mayor me dice que le ha bajado la nota porque ha tenido uno o dos fallos, siempre le pregunto si ha tenido oportunidad de ver los fallos que ha tenido para no volver a cometerlos o aprender de ellos.

Casi siempre me dice que no, le dan la nota y basta. ¡Hay muchas deficiencias que subsanar! Ayer escuché en la radio a un personaje relevante en el ámbito de la educación que hablaba de que se está ofreciendo a los niños un modelo educativo que tiene como único objetivo: aprender jugando. Este señor, de manera muy crítica, dijo algo así de que quien entiende la educación como juego, juega a educar.

Y pienso que tiene razón, hay aprendizajes, especialmente en edades tempranas, que son mucho más fáciles mediante el juego, pero hay ciertas disciplinas que sólo se graban empleando la memoria y el esfuerzo, pese a que se explique de forma amena y se motive al niño para realizar el aprendizaje.

El aprendizaje no viene solo, hay que desearlo y hay que esforzarse en obtener buenos resultados. Todos debemos hacer los deberes en este aspecto, de nuestra parte, es fundamental que estemos atentos a la evolución y necesidades de nuestro hijo en la escuela y a enseñar buenos hábitos de trabajo.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com