Padres que se arrepienten del nombre que dieron a su bebé

Elegir un nombre para nuestro hijo no es una tarea banal, debemos tomarnos un tiempo para pensar si ese nombre nos gustará siempre y si para nuestro hijo no supondrá un lastre. Es importante que pensemos en su validez a través de los años y en cualquier ambiente, aunque aun teniendo en cuenta esto, puedan darse imprevistos por los que un nombre que antes nos gustaba, nos deje de parecer el ideal.

Nombres no indicados para el bebé

Nombres no apropiados para los bebés

Me contaron el caso de una madre que se había separado del padre de su hijo, ambos (padre e hijo) comparten el mismo nombre. Cuando nació el niño, esta mujer aceptó gustosa para complacer a su pareja, pero ahora se le revuelven las tripas cada vez que le resuena en los oídos el nombre elegido, ya que lo asocia no tanto a su hijo como al "ex" que tan mal se comportó con ella. Esto no es lo más normal, pero lo que no es raro es que muchos padres se arrepientan de haber elegido un nombre determinado, desechando otros que le gustaban mucho más. Por eso hay que estar convencidos de nuestra decisión.

Las cesiones o las complacencias no son recomendables a la hora de elegir el nombre de nuestro bebé, lo mejor es que haya acuerdo y gusto compartido de ambos progenitores, que no sea un deber por complacer a alguno de los dos o a algún familiar, por mucho que signifique para nosotros y ocupe en nuestro corazón un lugar privilegiado. Además de rendirle homenaje a la persona elegida, poniéndole su nombre a nuestro hijo, deberíamos asegurarnos que dicho nombre nos gusta realmente.

A veces, las relaciones entre las personas cambian, y lo que en un principio nos pareció una buena idea, puede ser motivo de disgusto luego, cuando hemos cedido sin estar convencidos. Así, puede que nos arrepintamos de haber puesto a nuestro hijo el nombre desfasado del abuelo sólo por darle una alegría, que podría suponer una carga de por vida para nuestro hijo. Tengo una amiga que intenta quitarle el segundo nombre a su hijo porque, simplemente, se lo puso por esta "deuda familiar", pero jamás lo emplean para nombrarle y además no les gusta ni a ella ni a su hijo.

En el registro civil le dijeron que no podría eliminarlo hasta que su hijo no alcanzara la mayoría de edad. No es fácil cambiar el nombre elegido (aunque empleemos otro para designar a nuestro hijo) pero podéis solicitarlo (si hay acuerdo entre los padres y el hijo) ante el registro civil mediante solicitud, certificado de nacimiento del afectado, prueba documental que acredite el uso habitual del nombre propuesto (formularios de la escuela, equipos deportivos, declaraciones de impuestos o tarjeta de Seguridad Social) o cualquier otra circunstancia. La ley permite cambiar el nombre una sola vez por lo que se recomienda que la decisión sea meditada y obedezca a alguna razón de peso, no a caprichos puntuales, y siempre que haya seguridad que el cambio no supondrá ningún perjuicio para el interesado.

Patro Gabaldón