¿Qué quiere ser tu hijo de mayor?

Algunos niños, quedan impasibles ante la pregunta de qué quieren ser cuando sean mayores. No les preocupa demasiado lo que serán cuando sean mayores, sólo quieren hacerse mayores. Otros niños, sin embargo, incluso antes de saber lo que son las profesiones, parecen tener muy claras sus preferencias, aunque sus elecciones y motivaciones, a veces, suelen ser de lo más chocante para nosotros, y normalmente vienen dadas por la cercanía, la propia experiencia, la admiración o la originalidad.

Me vienen a la mente algunas de las profesiones más demandas por los niños: bombero, policía, piloto, futbolista, profesora, enfermera, astronauta, etc., pero dependiendo de su edad y su imaginación, algunos niños quieren ser cosas muy, pero que muy raras... El hermano de una amiga, por ejemplo, quería ser el caballo del zorro, y el hermano de mi marido barajaba dos opciones: quería ser o bien negro o bien ciego ¿raro, verdad? supongo que estas personas llamaban mucho su atención cuando era pequeño.

La profesión de los niños

Qué será el niño de mayor

Ninguno de los dos ha conseguido su propósito infantil, ¡qué fastidio! ¿Acaso no habrá una escuela en todo el mundo para aprender a ser el caballo del zorro o en la que te ayudaran a cambiar el color de la piel o a seguir las habilidades de un ciego? Los niños siempre nos sorprenden con sus pensamientos insólitos e imaginativos, sus prioridades no son las nuestras, a ellos les mueve más la diversión, la creatividad, la originalidad y otros motivos personales.

Lo más seguro es que las ambiciones de nuestros pequeños, no sean acordes a las nuestras como padres, así, alguno nos sorprenderá diciendo que quiere ser limpiabotas, pintora de caras en los cumpleaños, cajera de supermercado, paseador de perros u otros profesiones modestas que a nuestros hijos les atraen porque les parecen divertidas, sin más. Para los más pequeños ser mayor y tener una profesión no deja de ser un juego.

La mayoría de los padres deseamos que nuestros hijos tengan una profesión destacada o con la que al menos puedan ganarse, dignamente, la vida, pero a nuestros hijos ese "pequeño detalle", les da absolutamente igual, es algo que no parece tener importancia para ellos.

Son los más mayorcitos quienes empiezan a mostrar una idea real de lo que es una profesión y deciden querer continuar con la profesión de sus papás o el negocio familiar, o, al menos, ya van teniendo en cuenta que tener una profesión fundamentalmente es para ganar dinero. En este momento es cuando empiezan a fijarse en otras profesiones más ambiciosas o que les interesan como médico, abogado, ingeniero, deportista de élite, aunque no sepan muy bien todavía en qué consistirán los conocimientos de tales profesiones y los esfuerzos que tendrán que realizar para conseguirlos. ¿Qué serán finalmente nuestros pequeños? Espero que, decidan lo que decidan, sean felices con ello.

Patro Gabaldón