Estoy embarazada: ¿qué me compro?

Todas las que habéis pasado por la experiencia del embarazo, ya sabéis que hay una etapa en la todavía estamos delgadas para lucir la ropa de futura mamá, pero en la que ya apenas podemos abrocharnos los pantalones y todo parece apretarnos.

En estos primeros meses o nada más dar a luz, nos duele más rascarnos el bolsillo para comprarnos ropa, ya que sabemos que estamos ante una figura en transición y de ahí que vayamos tirando con la que disponemos...

Compras para lucir el embarazo y estar cómoda

Compras y moda en el embarazo

Hasta que podamos lucir nuestra pequeña barriguilla o hayamos recuperado la figura después del parto, no tenemos que resignarnos a ir hechas una facha o con prendas improvisadas. Estar embarazada no significa tener que renunciar a ir a la moda, a nuestro propio estilo o a ir incómodas, hay ropa que de alguna manera evoluciona a la par que nuestra gestación, ya que ponemos regular la cintura progresivamente, asimismo hay camisetas y camisas holgadas que nos servirán tanto en esta primera fase de nuestro embarazo como más adelante.

Los pantalones vaqueros son una de las prendas más versátiles de las que podemos disponer en nuestro armario, ya que combinan muy bien con casi todo y siempre son actuales y modernos. A este respecto hay vaqueros y otros pantalones que se adaptan perfectamente a distintas fases del embarazo y posparto gracias a que tienen una cinturilla muy baja y van complementados por una malla elástica que se adapta perfectamente a los distintos volúmenes de la tripa. Yo, personalmente, les he sacado mucho partido.

La comodidad es uno de los requisitos esenciales durante el embarazo, así que debemos llevar ropa interior cómoda. Debemos elegir unos sujetadores adecuados para nuestro nuevo estado, con buena sujeción a la espalda, y debemos cambiar nuestras braguitas por unas premamá o usar unas sencillas braguitas tipo bikini de algodón que no presionen nuestro abdomen y muslos.

Especialmente en verano, las embarazadas incrementan considerablemente su temperatura, si no, que se lo pregunten a los papás que comparten cama y, por ello, es más que conveniente que se elijan prendas que permitan una perfecta transpiración, de fibras naturales, para tener bajo control los sofocos, los calores y las urticarias.

Para terminar, y no menos importante debéis de ser cuidadosas a la hora de elegir el calzado, sobre todo si se te hinchan las piernas o tienes que estar de pie durante mucho tiempo. Tus pies pueden aumentar algo de tamaño con lo cual tendrás que adaptarlo al nuevo tamaño, quizás sirva con que sean algo más anchos, unas bonitas alpargatas o sandalias para que el pie pueda expandirse.

En general, se aconseja que el calzado no sea ni muy plano ni muy alto (el tacón no debe superar los 5 centímetros) pero este consejo es todavía más firme cuando queremos prevenir el dolor de espalda, dolor de piernas, edemas, o ciática durante el embarazo.

Patro Gabaldón