Cómo combatir los mareos durante el embarazo

Sentir mareos durante el embarazo no es raro y tampoco, necesariamente, tiene que deberse a trastornos graves de la tensión como la toxemia. Durante el embarazo es posible sentirse desvanecer en alguna ocasión o marearse ligeramente en cambios de postura o tras pasar por situaciones de estrés, calor o ejercicio físico, ya que nuestro sistema cardiovascular está sufriendo cambios drásticos y el volumen de sangre que debe bombear el corazón, aumenta considerablemente.

Los mareos en el embarazo son habituales en el primer trimestre

Mareos en el embarazo

Más de una vez hemos visto en el cine cómo la protagonista caía desmayada ante un disgusto o sorpresa. Mi cuñada casi se desmaya en el metro antes de saber que estaba embarazada y la sorpresa fue que tenía ya instalado en su vientre a su hijito. En un embarazo normal puede ocurrir que la tensión arterial disminuya en un principio y puede mantenerse baja hasta la mitad del embarazo aproximadamente, para recuperarse paulatinamente durante la segunda mitad. Los desmayos o los mareos fuertes, sin embargo, son siempre motivo de consulta médica.

El mareo leve o desvanecimiento puede ser un síntoma más de nuestra gestación, al igual que otros cambios físicos como náuseas, indigestiones, estreñimiento, sensibilidad y otras molestias, y para combatirlo podemos seguir algunas recomendaciones:

- Evita los sofocos y el calor, que pueden hacer que tus vasos sanguíneos se dilaten y tu tensión se desplome.

- Evita los lugares cargados, cerrados o abarrotados de gente y refréscate con agua y mantén la temperatura adecuada de tu cuerpo, con ropas cómodas y que te dejen traspirar.

- Si te sientes mareada, siéntate con la cabeza entre las rodillas o recuéstate, si puedes, intentando que las piernas estén elevadas.

- Cuando descanses o duermas, hazlo preferiblemente sobre el costado izquierdo, no boca arriba, ya que así facilitarás el flujo de sangre a todos los órganos. Cuando te levantes de la cama, hazlo paulatinamente, sin incorporaciones bruscas.

- Modera tu actividad física, no llegues nunca a la extenuación y, cuando pares de hacer alguna actividad, hazlo de manera progresiva para que el cuerpo se vaya a adaptando a la situación. Si tienes que permanecer de pie, mueve tus piernas a menudo y usa medias de descanso para mejorar la circulación de las piernas.

- Procura no pasar largo tiempo en ayunas, ten siempre disponibles tentempiés para mantener los niveles de azúcar adecuados. La hipoglucemia puede ser más acusada en las embarazadas. Asimismo debes beber suficientes líquidos ya que también puedes ser más vulnerable a los golpes de calor, deshidratación y congestión durante el embarazo...

- No lleves nunca tu cuerpo al límite y vigila tu tensión arterial en cada visita prenatal.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com