Cambiar los pañales al bebé es todo un arte para algunos padres

Aunque pueda parecer gracioso ver cómo algunos padres cambian el pañal a su bebé, no siempre lo es para ellos. No todos los padres saben hacerlo. Cuando se trata de cambiar el pañal porque el bebé ha hecho caca, por ejemplo, es común verles disputando la responsabilidad de cambiar el pañal. No siempre es agradable, hay que reconocerlo. Sin embargo, nadie puede huir de esta tarea. No cambiar el pañal al bebé cuando el pequeño lo necesite, puede afectar a su piel tan delicada, y por consiguiente dar un dolor de cabeza a los padres.

Cómo cambiar el pañal al bebé

Cómo cambiar el pañal al bebé

Con las primeras cacas del bebé lactante y debido a que todavía es muy pequeño y a nuestra inexperiencia en la colocación de pañales, es fácil que nos encontremos ante escandalosos escapes que manchen no sólo las nalgas, sino también, espalda, pijama, ropa, sábanas, etc. Para que estos desafíos nos supongan un menor esfuerzo debemos de proveernos de todo lo necesario antes de proceder a la retirada del pañal sucio: toallitas, palangana, paño o esponja, pijama, contenedor de pañales y, por supuesto, un pañal limpio adecuado al peso de nuestro bebé.

Muchos niños pueden sentirse molestos e incómodos ante la retirada de los pañales, algunos más mayorcitos no paran de moverse y querer arrojarse al suelo, por eso debemos ofrecerles un ambiente cómodo y agradable, evitando poner su piel directamente sobre la superficie plástica y fría del cambiador, y dándoles algún juguetito para manipular o algún móvil que llame su atención. También podemos aprovechar para jugar un ratito, haciéndole pedorretas en la tripa, hablando con ellos, etc. Si es posible, lo mejor es que el cambio de pañal sea siempre en el mismo lugar para que el bebé reconozca la situación, y es preferible hacerlo sobre un cambiador, que nos permitirá permanecer con la espalda recta y más a gusto con nuestro hijo.

Por lo general, el cambio de pañal debe realizarse cada tres o cuatro horas, comprobando el pañal cada hora aproximadamente, si antes no ha llegado a nuestra nariz algún olor sospechoso. Aquí tenéis algunas recomendaciones para que el cambio de pañal de su bebé resulte perfecto:

- Mantener la piel del bebé lo más seca y limpia posible para evitar irritaciones.

- Limpiar cuidadosamente los genitales, pliegues, muslos y el ano. Arrastrar la toallita de delante hacía atrás en las niñas para evitar que los restos acaben en el interior de la vagina. A los niños no es necesario retirarles la piel del prepucio, es mejor hacerlo durante el baño. Si usamos jabón aclararlo perfectamente con agua y secar la piel antes de poner un nuevo pañal.

- Si se observa rojeces o irritaciones, se debe aplicar una crema hidratante en los pliegues y en las zonas de roce (evitando que entre en el interior de los genitales). Si se agrava el problema debemos consultar con el pediatra por el niño tuviera una infección por hongos o bacterias.

- Si el niño tiene diarrea o se ha hecho caca, conviene no tardar en cambiarles el pañal, unos minutos bastarán para que sus heces hagan daño a su piel.

- Si se emplean pañales de tela hay que evitar los detergentes agresivos o las lejías y aclararlos muy bien. Una buena manera de desinfectar pañales de tela es mediante el planchado de los mismos.

- Podemos tener un cobertor para dejar durante algún rato al bebé sin pañal, le vendrá muy bien a su piel y le incitará a mover sus piernitas en total libertad.

Mirna Santos. Redactora de GuiaInfantil.com