Parto en casa o parto hospitalario. ¿Es posible elegir?

Aunque ahora esto de dar a luz en casa pueda parecer una decisión un tanto elitista, contracorriente y no carente de riesgos, el propio hogar ha sido el lugar habitual en el que venían al mundo los hijos. Nuestros padres y abuelos, tras la experiencia de haber nacido en sus casas, han podido contarlo y muestra de ello, somos nosotros y nuestros descendientes.

Tengo una amiga que me ha dicho, casi en secreto, no vaya a ser que la tachen de irresponsable o de "snob", que a ella le gustaría dar a luz en su casa. Ella cree que cuando una mujer tiene un embarazo normal, el lugar donde mejor se encuentra y que le proporciona más seguridad es su hogar, allí puede ser ella misma, tener intimidad, tranquilidad y sentirse acompañada por los suyos.

El parto a la carta

Embarazada en agua

El parto hospitalario parece ahora la única alternativa en España, cuando otros países europeos como Suecia han incorporado también esta posibilidad y no ha visto incrementado por ello, la mortalidad infantil. La idea de parir en casa, desde luego, no agradará a todas, pero hay que decir que un parto natural en casa proporciona enormes ventajas, ya que respeta la propia evolución natural del parto (contracciones, expulsión, bienestar...), devuelve la confianza de su capacidad de parir a la mujer y garantiza un encuentro y una vivencia familiar única.

El parto es un proceso fisiológico para el que tanto madres como bebés están preparados, sin necesidad de otras actuaciones externas. Lo que viene ocurriendo es que, generalmente, todos los futuros padres prefieren no tentar a la suerte o se sientes incómodos por los vecinos u otras circunstancias, y, por tanto, nos decantamos por un parto hospitalario mucho más controlado, porque nos garantiza la resolución inmediata de cualquier problema durante el parto, pero que en contrapartida amenaza la autoestima de la mujer y la hace víctima de unos protocolos invasivos e innecesarios. No es un tema para tomar a la ligera, ya que deberíamos de poder elegir entre las diferentes opciones, dependiendo del desarrollo de nuestro embarazo, de nuestro estado de salud o de nuestras condiciones físicas y anímicas.

Dar a luz en nuestra casa debería ser una opción más a considerar, a no ser que se detecte un factor de riesgo que no permita tener un parto natural. Así, el parto en casa, no debería como opción en ninguno de los siguientes casos:

- Cuando se ha detectado algún problema de salud o algún riesgo en la madre o el bebé.

- Cuando el nacimiento es prematuro, es decir, antes de las 37 semanas, o cuando es posmaduro, después de las 42 semanas.

- Cuando el bebé no se presenta en posición cefálica.

- Cuando no es posible garantizar asistencia domiciliaria de matrona o ginecólogo.

- Cuando no es posible garantizar un eventual traslado a un centro hospitalario en menos de 45 minutos.

Patro Gabaldón. Guiainfantil.com