Bebé prematuro 'resucita' antes de ser sepultado

Después de que un bebé de apenas seis semanas muriera ahogado durante su bautismo, vuelvo a quedar con los pelos de punta con la noticia de un bebé prematuro que recupera la vida justo antes de ser sepultado. Me pregunto dónde reside la responsabilidad en los dos casos, ¿es del cura, del médico? De eso se están encargando las autoridades competentes. Lo que cuestiono, en realidad, es hasta qué punto estamos pendientes de nuestros pequeños.

En México, un bebé recién nacido de 24 semanas, declarado muerto por el equipo médico de un hospital, "resucita" poco antes de ser sepultado. Los familiares del bebé, una niña, oyeron y notaron ruidos y movimientos en su pequeño ataúd blanco poco antes de enterrarla y, al abrirlo, comprobaron, para su inmensa sorpresa, que el bebé estaba llorando. La niña, nacida de forma prematura del vientre de una madre adolescente, fue trasladada inmediatamente a un hospital privado y felizmente su estado de salud es bueno y estable.

Bebés prematuros

Tanto la médico como el todo el equipo médico que han colaborado en el momento del parto, ya han sido apartados del servicio, mientras la policía investiga para depurar las posibles responsabilidades y las causas del sucedido. Fuentes del hospital señalan que como el bebé no presentaba movimiento pulmonar ni latido cardíaco tras su nacimiento, el médico extendió su certificado de defunción. El equipo médico aplica que se trataba de un embarazo de riesgo. La madre, una joven de 17 años de edad, presentaba un embarazo de 24 semanas, con lo que dio a luz a un bebé prematuro. Todos estos antecedentes, las elevadas estadísticas de mortandad y la falta de reacción del recién nacido, hicieron con que los médicos dieran por hecho de que el bebé estaba muerto. Todos estos antecedentes, las elevadas estadísticas de mortandad y la falta de latido cardiaco llevaron a la doctora a firmar el certificado de defunción y a ordenar su traslado al mortuorio. Desde luego no es la primera ni será la última vez que ocurran casos como este, pero creo que en el caso de un bebé prematuro, en el que sus órganos se encuentran todavía inmaduros, se deberían ofrecer servicios especiales y de animación. No sé si lo hicieron. De todos modos, casos como este y como el del bebé que se murió ahogado en la pila bautismal, aparte de ser lamentados, deben ser ejemplos para todos. Los cuidados, la atención, la vigilancia del bebé, especialmente en su nacimiento y primer año de vida, no deben pasar por alto. Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com