La prueba de la amniocentesis da positivo: ¿y ahora?

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Estoy convencida de que hay decisiones en la vida que no dependen ni deben depender de consultas ni de opiniones ajenas. Hay decisiones en la vida que sólo dependen de uno mismo o de dos, como mucho. Ese es el caso de una madre que decide someterse al diagnóstico de la amniocentesis.

Creo que quién opta por hacerse esta prueba es porque considera la posibilidad de interrumpir su embarazo en caso de que salga positivo, ¿cómo lo ves?

¿Te harías la amniocentesis en el embarazo?

Embarazada tumbada

Tengo una amiga que tuvo sus tres hijos tras sus 30 años de edad. Durante el primer embarazo, el médico no le sugirió que hiciera el diagnóstico de la amniocentesis, pero en el segundo y en el tercero sí. ¿Sabes lo que ella le contestó al médico? Le dijo que no quería hacerlo, que naciese su bebé como naciese, con o sin defectos congénitos cromosómicos como es el caso de los bebés con síndrome de Down, que ella jamás interrumpiría su embarazo. Que sería un hijo deseado y querido como los demás. Y pensé yo: '¡Vaya par de narices que tiene esta mujer!, ¡Qué fortaleza y determinación!'.

La posibilidad de hacerse una amniocentesis se ofrece por lo general a las mujeres embarazadas mayores de 35 años, a las que en pruebas anteriores han dado positivo en defectos congénitos genéticos o cromosómicos, o ciertas malformaciones en su futuro bebé. Normalmente, se indica también a las mujeres con embarazos de riesgo. Según las estadísticas, uno de cada 400 niños que nacen de madres que tienen más de 35 años de edad, tiene síndrome de Down. Y cuando la mujer alcanza los 40 años, esta cifra se incrementa hasta uno a cada 100 bebés.

En el caso de que diera positiva la prueba de amniocentesis, ¿qué harías? Reconozco que este es un tema muy delicado porque eso de ponerse uno en el lugar del otro es muy difícil. Me pregunto qué es lo que realmente consideran los padres a la hora de decidir por el aborto. ¿Se sienten presionados de alguna forma por la familia, por la sociedad de un modo general...? O será que se sienten incapaces de sacar adelante a un niño con síndrome de Down, por ejemplo.

¿Y los que deciden seguir con el embarazo, aún sabiendo qué es lo que les espera? Según los resultados de una investigación llevada a cabo por Kansas State y Texas Tech University, en la que se estudiaron a 500 familias con hijos portadores de síndrome de Down, con el tiempo la etapa de tristeza, de miedo, rabia e impotencia que sienten, se convierte en otra etapa de alegría y resiliencia, es decir, el poder de recuperación frente a las dificultades. Y tú, ¿qué crees?