La discriminación hacia los niños bizcos en los cumpleaños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

No hay duda que la discriminación empieza en la infancia. Una cosa es que entre los niños se formen grupos siguiendo criterios como la edad o el interés que compartan sin que eso perjudique de ninguna manera al otro. Pero otra cosa es que se rechace o no se acepte a un compañero por sus diferencias físicas o porque lleve gafas, aparato en los dientes, sea cojo o que sea bizco.

Los niños de seis años o mayores que son bizcos o que presentan estrabismo visible parecen ser menos propensos a ser aceptados por sus compañeros. Son los menos invitados a las fiestas de cumpleaños.

Esta actitud negativa hacia el estrabismo parece surgir aproximadamente a la edad de seis años, según el resultado de un estudio realizado por el Departamento de Neuro-oftalmología del Kantosnsspital de St. Gallen (Suiza), y publicado recientemente en la revista "British Journal of Ophtalmology".

Los niños biscos sufren discriminación

NIño bizco

Para determinar la aceptación social de los niños con estrabismo por sus compañeros y establecer la edad en que surge este impacto, los investigadores seleccionaron las fotos de seis parejas de gemelos idénticos, siendo que una de ellas fue alterada con estrabismo a través de un programa de tratamiento de imagen. Enseguida, preguntaron en cuatro ocasiones a 118 niños de 3 a 12 años, a cuál de los dos hermanos invitarían a su cumpleaños. De acuerdo con el resultado, los que tenían menos de seis años no hicieron distinción entre los dos gemelos de la foto, aunque dieron muestras de darse cuenta del estrabismo.

A la mayoría de los niños mayores de seis años quedó evidente su elección por el hermano no bizco. Frente a la evidente discriminación que puede provocar un importante impacto psicológico en los niños, los científicos concluyen que la cirugía para corregir el estrabismo no debería retrasarse más allá de los seis años, como medida para evitar actitudes de rechazo entre los pequeños. Aparte de eso, creo que también se debería trabajar, tanto en casa como en el colegio, valores como los de la igualdad y el respeto a la diversidad, con los niños. Una buena actitud hacia los demás y sus diferencias, debe ser un hábito vivido y ejemplificado por las propias familias y educadores, dentro del proceso de sociabilización de los niños.