¿Caminar descalzo y tomar helado es malo para los niños?

Hace unos días recibí un email de una prima contándome una experiencia muy graciosa que ella vivió con sus dos hijos. Ocurrió en los últimos días de las vacaciones familiares. Hacía una tarde preciosa y decidieron, ella y sus pequeños, dar un paseo por un parque que ellos tienen al lado de su casa. Ya habían caminado un buen rato hasta que de repente una enorme nube cubrió el sol y empezó a llover a cántaros.

En una situación así lo que más nos ocurre a los padres es buscar un lugar resguardado para abrigar a nuestros "pollitos". Pero ellos, no consiguiendo encontrarlo, tomaron una decisión: "¡Vamos disfrutar de la lluvia!" Se quitaron los zapatos y empezaron a jugar, a bailar bajo la lluvia como indios. Se lo pasaron genial. Al llegar a casa, se dieron una ducha calentita y ya está, sin resfriados ni dolor de garganta, el día siguiente.

¿El helado es malo para los niños?

Es normal que los padres se preocupen con el bienestar de sus hijos, aunque todo lo que digan en cuanto al cuidado de los pequeños no sea verdad. Por ejemplo, dicen que tomar demasiado helado o bebidas muy frías puede provocar dolor de garganta a los niños. Pues, según los expertos, eso no es verdad. Al contrario de lo que se piensa, comer o tomar alimentos helados no provoca dolor de garganta. Solo irritan o molestan a la garganta cuando ya existe alguna inflamación en el área. Otra cosa con la que nos preocupamos mucho es que nuestros hijos vayan siempre calzados y jamás descalzos. Dicen que caminar descalzo puede causar resfriados a los niños. Pues los expertos dicen que no es perjudicial para la salud de los pequeños. Caminar descalzo es bueno para ellos. El contacto de los pies al suelo hace con que el organismo del niño sea más resistente. Además, caminar descalzo está recomendado para los niños que están aprendiendo a caminar, porque favorece a su equilibrio. ¿Será que nos preocupamos demasiado con los hijos? Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com