Una foto publicada en Facebook salva la vida de una niña

No hay duda de que el cáncer infantil puede ser tratado y curado si es detectado en una etapa temprana. Un ejemplo de ello, fue lo que ocurrió en Reino Unido. Una enfermera, especialista en pediatría, descubrió un cáncer en el ojo de una niña gracias a una foto suya, publicada en el perfil de una amiga, en Facebook.

La enfermera, Nicola Sharp, fue navegar con Michelle Freeman, una amiga suya de Facebook cuando, al ver una fotografía de su hija, descubrió una alteración en su ojo izquierdo. Grace, la pequeña de 2 añitos, presentaba una pupila blanca en el ojo izquierdo en lugar de la tinta de "ojo rojo" que tendría la mayoría de las personas. Ese detalle, un signo propio de la enfermedad, hizo con que Nicola sospechara de la posibilidad de que la niña tuviese cáncer de ojo. Inmediatamente Nicola se puso en contacto con Michele quién, al hacer las pruebas médicas a su hija, se confirmó el diagnóstico de retinoblastoma. Se le encontraron dos tumores y la pérdida de vista en su ojo izquierdo. Los médicos dijeron que si el cáncer se hubiera diseminado, podría haber sido fatal.

Cáncer infantil: retinoblastoma

La retinoblastona afecta en su mayoría a los niños menores de 5 años de edad. Se caracteriza por la formación de células cancerosas en los tejidos de la retina. Suele ser hereditaria (si se forma en los dos ojos) y no hereditaria (si se forma en uno solo ojo), y es curable. El diagnóstico se hace a través de ecografías, examen físico, resonancias magnéticas, etc. El síntoma más común es un reflejo blanco en los ojos de los niños, parecido al que conocemos como ojo de gato. Cuando se diagnostica este cáncer a tiempo, el tratamiento dependerá de cada caso y aunque se cure, tendrá que mantener una vigilancia para el resto de la vida del paciente. Es importante que estemos siempre muy pendientes de la salud de nuestros niños, que respetemos y cumplamos las revisiones médicas y que estemos atentos a por si los niños presentan alguna alteración o molestia en su conducta, comportamiento y su salud. No es normal que un niño esté siempre presentando síntomas como decaimiento, dolor corporal, cansancio crónico, dolores de cabeza o pérdida de peso. Tenemos que buscar siempre los por qué de cada cambio que ellos presenten, sin obsesionarnos, claro. Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com