Beber agua sucia mata a 3.000 niños al día

El agua es un bien cada vez más escaso y más preciado. Hoy, que se celebra el Día Mundial del Agua, algunas cifras me han llegado al corazón al valorar que, aproximadamente, unos 3.000 niños mueren cada día por beber agua sucia. Y es que la pureza del agua es tan importante como su cantidad en el planeta para asegurar la buena salud de los niños y son muchas las formas que tenemos de contaminar el agua y de malgastarla.

El agua es una emergencia para 300 millones de personas

Día Mundial del Agua

El agua, el saneamiento y la higiene constituyen prioridades absolutas para preservar la salud y la dignidad de las personas. Los desastres naturales y los conflictos sociales son los factores más influyen en las crisis de agua, a las que hoy se suman también el cambio climático y la expansión urbana. La delegación de la Red Internacional Acción contra el Hambre estima que para 300 millones de personas, afectadas cada año por desastres, epidemias o desplazamientos de población, el agua, para el saneamiento y la higiene básicas es una cuestión de vida o muerte. Y añade que el cambio climático puede aumentar en un 50 por ciento el número de víctimas de estas crisis de agua, mientras que el crecimiento descontrolado de los suburbios urbanos (dos personas por segundo) añade un nuevo factor de complejidad al problema del agua.

Y el problema no termina aquí. Además de las basuras y de los vertidos que de uno y otro modo seguimos arrojando al agua de los ríos, mares y océanos, existen otras maneras de contaminar el agua. Todavía seguimos dependiendo de las lluvias para llenar nuestros embalses, pero en periodos de sequía son los acuíferos los que suponen una reserva importante de agua cuando se agota la de la superficie. Estas bolsas de agua subterránea, que en algunos lugares brota en forma de manantiales, está siendo contaminada por determinados residuos, sobre todo, por el mercurio de las pilas, que al no ser convenientemente recicladas contaminan el sustrato terrestre y pasa al agua de los acuíferos.

Y es que estamos formados por agua, somos agua en un 80 por ciento y esta característica del ser humano se plasma en que podemos sobrevivir varios días sin comer, pero no sin beber. Por este motivo, este año en el Día Mundial del Agua, la ONU y la FAO han querido hacer hincapié en un concepto universal: el agua no sólo se bebe, sino que también se come. Para comprender mejor esta similitud han realizado una comparativa entre los litros de agua que se consumen para elaborar determinados alimentos de consumo habitual. Así, mientras que para producir 1 kilo de carne de vacuno, por ejemplo, se consumen unos 15.000 litros de agua, y 1 kilo de trigo se bebe 1.500 litros.

Debido a que cada uno de nosotros bebemos una media de 2 litros al día, y los niños necesitan al menos un litro y medio de agua al día, debemos recordar la enorme importancia que tiene el agua para toda la población mundial. Por este motivo, todas los padres deberíamos empezar a concienciar a nuestros hijos para ahorrar agua a diario, no sólo en periodos de sequía. Evitar dejar el grifo abierto para enjabonar los platos o lavarse los dientes, sustituir el baño por las duchas cortas, consumir alimentos cuya producción exija una menor cantidad de agua, racionar el agua de riego... son algunas de las medidas que todos deberíamos tener en cuenta para conservar el bien más preciado que tenemos: el agua. 

Marisol Nuevo.