Cocina que cura a los niños

Muchas veces hemos oído decir que somos lo que comemos, pero cuando nos duele algo, a excepción de las infusiones, como la de manzanilla para el estómago, pocas veces recurrimos a los alimentos para mitigar el dolor o curarnos. El secreto del poder curativo de los alimentos es lo que acaba de divulgar la Dra. Vidales en su libro Cocina que cura, un vademecum de alimentos para tratar todo tipo de dolencias y lo que es más importante prevenirlas. 

Alimentos que curan a los niños

Cocina que cura a los niños

Todo comenzó cuando esta médico apasionada por la nutrición empezó a compartir diariamente con su madre momentos de charla y café por la mañana. En estos ratitos hablaban de todo, de sus preocupaciones, de sus problemas y, su madre, también de sus dolores. Como ella dice, le contaba que se había sentido indispuesta porque le dolía la tripa, había sentido ardores, o había sentido dolores de cabeza o no había dormido nada. Evidentemente, no se trataba de dolencias graves, pero si de molestias que alteraban su calidad de vida.

Así fue como empezaron a construir el vademecum. Si te duele la tripa es mejor que comas esto y, por la noche, tomes esto otro. Para que duernas de un tirón toda la noche te conviene comer o beber esto otro antes de acostarte. En menos de un año, la doctora Vidales fue apuntando toda aquella información que iba obteniendo de sus desayunos con su madre, siguiendo la misma rutina para tratar los dolores y patologías. 

Hoy me resulta sorprendente que gracias a sus consejos haya podido prevenir las caries de mis hijos con una simple hortaliza, que el zumo de determinadas frutas me haya servido para combatir la alergia primaveral o que existan alimentos que curan para tratar múltiples dolencias comunes de los niños como los catarros, resfriados y gripes, y hasta el asma. Con los alimentos también podemos prevenir problemas de agudeza visual y de visión como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, de crecimiento como los problemas de retraso en el crecimiento o talla baja, de la piel como la dermatitis, la dermatitis atópica o las irritaciones, o del estómago como el estreñimiento o la gastroenteritis, que suele dar diarrea a los niños. 

Y es que además de conocer las cantidades de vitaminas y nutrientes de los alimentos y para qué sirve cada uno, he disfrutado con los consejos prácticos para cocinar cada alimento, modo de elaboración y las múltiples recetas de cocina que, expiicadas paso a paso, recogen el auténtico elixir de la salud. La mayoría de ellas son una auténtico talismán para reponer el organismo y depurarlo frente a la enfermedad. Un amplio abanico de sabiduría que resulta especialmente apropiada para tratar a los niños, y que se basa en los métodos tradicionales de curación que la sociedad moderna está perdiendo.

Marisol Nuevo. Redactora