El rendimiento escolar y el desayuno de los niños

Desayuna como un rey, come como un marqués y cena como un mendigo. En la sabiduría de este refrán centenario residen, en parte, los resultados de un estudio que asegura que los niños que no desayunan bien sufren consecuencias negativas en su rendimiento escolar, presentan un peor rendimiento físico y una menor capacidad de atención y concentración. Y es que el rendimiento escolar y el desayuno de los niños está directamente relacionado. 

Los niños deben desayunar antes de ir al colegio

Niños desayunando

Un buen desayuno influye positivamente en el rendimiento físico e intelectual, incluso en el estado de ánimo de los niños, ya que cuando los niños no desayunan bien presentan debilidad, falta de energía y menor capacidad de atención y concentración. En algunos casos, un mal desayuno provoca también peor comportamiento y menor capacidad de relación con los compañeros, según han manifestado los profesores en el estudio elaborado por la marca de cereales Kellogg's. 

En este sentido, expertos en nutrición señalan que el aporte del valor calórico del desayuno no debe ser inferior al 25 por ciento del valor calórico total de la dieta. Está demostrado que cuando no hay desayuno o éste es insuficiente, esta falta puede ocasionar una hipoglucemia secundaria, que repercute en el comportamiento y rendimiento escolares.

Sin embargo, todavía un 10 por ciento de los niños españoles de entre 6 y 12 años no desayuna a diario. Entre los que sí desayunan diariamente, un 8 por ciento no lo hace en casa y un 15 por ciento desayuna solo, sin la supervisión de un adulto. Así, más de la mitad de los niños desayunan a diario en casa con sus padres o con toda la familia, que es el escenario más idóneo para desayunar, en opinión de los profesores.

¿Por qué los niños no desayunan bien?

El estudio de Kellogg´s ha revelado que el 70 por ciento de los niños que no desayunan no lo hace por falta de apetito. La falta de apetito por las mañanas se relaciona directamente, según los expertos, con los hábitos de cena y sueño de la noche anterior. En este sentido, el estudio de Kellogg´s constata  que en torno al 40 por ciento de los niños de 6 a 12 años cena entre las 21:00 y las 22:00 durante el curso escolar, se acuesta entre las 22:00 y las 23:00 y se levanta entre las 7:00 y las 8:00. Como consecuencia de estos hábitos, algo más del 50 por ciento de los niños de 6 a 12 años se levanta con sueño por las mañanas. 

Sin embargo, los profesores no son un ejemplo. Según el estudio elaborado por Kellogg's  a pesar de que 7 de cada 10 educadores conocen que un buen desayuno equilibrado debe incluir llácteos, cereales y fruta) solamente 3 de cada 10 profesores realizan un desayuno equilibrado. El desayuno más habitual de los profesores es el café junto con la tostada y la leche. 

 Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com