El árbol de las pizzas de los niños

Mamá, ¿de qué árbol vienen las pizzas? Esta es una pregunta dificil de contestar a los niños, que todavía no saben que, en realidad, no se trata del árbol de las pizzas, sino de un árbol comercial, de una paradoja que crece en los EE.UU., el país de la Primera Dama, Michelle Obama, quien decidida a cambiar la calidad de la comida en los comedores escolares de millones de niños estadounidenses, no ha conseguido ganar la batalla completa a los poderosos imperios de la comida congelada.

La pizza no es un alimento vegetal para los niños

La pizza y la obesidad infantil

Los 32 millones de niños estadounidenses recibirán el año que viene más frutas y verduras en su menú escolar gracias a los cambios promovidos por Michelle Obama, aunque para los americanos la pizza seguirá teniendo el estatus de alimento vegetal. Y es que está claro que la pizza en sí misma no es una alimento vegetal, es de sentido común, de ahí la polémica. Aunque el Departamento de Agricultura de EE.UU. apoyado por Michelle Obama, quiso cambiar la consideración de alimento vegetal que hasta entonces tenía la pizza, los grupos de presión que se unieron para frenar las leyes en el Capitolio de la industria alimentaria, ganaron la batalla para interés de las empresas que fabrican las pizzas y las patatas fritas congeladas.

La pizza seguirá considerándose un alimento vegetal porque una octava parte de ella, en concreto la referida a “la ración” de pasta de tomate que lleva cada trozo de pizza en un comedor escolar, seguirá teniéndose en cuenta como media ración de vegetales. La lógica aplastante que abogaba por el cambio pretendía decir que comer una porción de pizza no era equivalente a media ración de vegetales, sino más bien una octava parte de una ración típica de vegetales.

El Congreso finalmente puso por delante el interés de los fabricantes de pizza antes que la salud de los niños. Las empresas de congelados lograron a través de su presión dar al traste con la propuesta saludable para los niños y, por tanto, la pizza sigue ostentando la categoría de alimento vegetal en los comedores escolares de los Estados Unidos. 

Y eso sin olvidar la cantidad de calorías que proporciona una porción de pizza en un comedor escolar, que equivale a casi la totalidad de las grasas saturadas que se deben ingerir los niños en un día. Un capítulo especial merecen las patatas fritas, que están entre los alimentos más consumidos por los escolares en EE.UU. Los fabricantes de patatas fritas congeladas también han ganado la batalla, aunque la recomendación es que los escolares se limiten a tomar una taza a la semana. 

Una paradoja de la industria alimenticia que choca de plano con la buena salud y las cifras que nos dicen a diario que la obesidad infantil sigue creciendo en todo el mundo. El 35 por ciento de la población infantil del planeta tiene exceso de peso y las cifras de crecimiento de la obesidad infantil ascienden al 4 por ciento anual. Esta epidemia no distingue fronteras y se está abriendo camino tanto en los paises desarrollados como en los países en desarrollo, lo que ha obligado a considerar la obesidad infantil como un problema de salud pública. 

Marisol Nuevo.