Pies planos y obesidad infantil

LaLas consecuencias negativas de la obesidad infantil no paran de darnos sustos. Si no teníamos bastante con el riesgo cardiovascular y la diabetes, un nuevo estudio ha puesto de manifiesto que los niños con obesidad presentan una mayor tendencia a tener los pies planos, ya que la bóveda del pie está sometida a un mayor peso y, por tanto, el arco del pie tiende a aplanarse. 

La obesidad compromete el correcto crecimiento de los niños

Pies planos y obesidad

El problema es que cuando la estructura del arco del pie se ve alterada, la consecuencia es una influencia directa en el resto del esqueleto. El estudio presentado en el 20º Simposio Científico de la Fundación Lilly “Obesidad Hoy” ha llamado la atención por la relación que se ha establecido entre obesidad y crecimiento, ya que esta complicación observada en niños a partir de 5 años, momento en que se encuentran en pleno crecimiento y desarrollo de su estructura ósea es, sin duda, un mal comienzo porque va a tener importantes complicaciones en el futuro.

Y es que el descenso en el arco plantar o el pie plano va a influir en la constitución de las piernas, en la alineación de las caderas y en la formación de la columna vertebral. Una desviación en los parámetros naturales de formación y crecimiento durante la infancia puede dar lugar a modificaciones dolorosas y lesiones en la edad adulta.

El problema afecta a más niños de lo que nos imaginamos. Sólo en España, el 26 por ciento de los niños entre 7 y 10 años presenta sobrepeso y el 19 por ciento obesidad, una enfermedad que puede ocasionar múltiples complicaciones tanto a nivel psicológico como físico y alteraciones endocrinas asociadas.  

Otra de las consecuencias de la obesidad infantil, que se ha observado en relación a esta investigación es que, a medida que aumenta el Índice de Masa Corporal (IMC) en los niños, el ventrículo izquierdo del corazón es mayor debido a la sobrecarga circulatoria a la que se ve sometida este órgano. Las implicaciones de la obesidad infantil a nivel de riesgo cardiovascular son, sin duda, unas de las grandes preocupaciones de los especialistas, porque uno de cada tres niños obesos presenta resistencia a la insulina. Esto quiere decir que el organismo de estos niños está haciendo un gran esfuerzo para mantener la glucosa en niveles normales, mientras el 7,3 por ciento de estos niños obesos presenta intolerancia a la glucosa. Estas cifras son preocupantes porque predisponen a estos niños a padecer en la edad adulta diabetes tipo 2 y las complicaciones derivadas de esta enfermedad.

Marisol Nuevo.