Trucos de mamás para que sus hijos dejaran los chupetes y biberones

Son nuestros mejores amigos cuando estamos ante una inminente rabieta, cuando hay algo de hambre, cuando están enfermitos o para hacerlos dormir. Pero se pierden un segundo, en el caso de las chupas o chupetes, o no hay con qué preparar el biberón y nos damos cuenta que se nos han hecho indispensables.

Cómo hacer que dejen el chupete o el biberón

Cuando ya nuestros bebés están algo crecidos, no es normal que el chupete y el biberón sigan siendo nuestros aliados. Por eso nos preguntamos cómo haremos para que nuestro hijo acepte no seguir usando estos objetos tranquilizadores.

Te contamos algunas anécdotas de unas mamás muy creativas que han logrado que sus hijos dejen el chupete y el biberón.

1 -  Acudió a su buen corazón: esta mamá le dijo a su hija que había unos lobitos que lloraban porque necesitaban chupetes, y que ella, como era mayor, podría donarles los suyos. Por un tiempo, la niña se hizo la desentendida, pero un día juntó todos sus chupones y le dijo a su madre: toma mamá ¡son para los lobitos! para que paren de llorar.

2 -  Se perdieron o se dañaron: algunas mamás nos contaron que aprovecharon un incidente de la vida real, como el perro que se robó el biberón en una finca, o el chupón que se quedó olvidado en una visita, para generar esta transición. Cuando los niños se los pidieron la respuesta fue acudir a este recuerdo.

3 -  Un ratoncito ladrón: una mamá nos contó que estaba desesperada porque su niña hasta hablaba con la chupa puesta, por eso ella decidió decirle que el ratón se había metido por la ventana y se la había robado. Convencida de la situación, la niña, muy imaginativa, le dijo a esta mamá que había visto como el ratón se le robó la “pupa”.

4 -  Seres imaginarios: una mamá nos compartió que usó un sonido del móvil de campanitas para decir que las hadas estaban recogiendo biberones en las casas. Un día simuló que habían entrado en la suya. Tras la visita mágica, cuando el niño abrió la canasta donde la mamá los guardaba, encontró un regalo por cada biberón.

5 - El lobo feroz: este temido personaje fue usado por otra de nuestras mamás. Según su historia, el lobo entró y se llevó el chupete y como se fue tan feliz prometió no volver. Con la chupa se fue el miedo del niño porque el lobo no regresara. 

6 -  Una niña grande: esta última es mi historia. Mi hija tenía casi dos años y le empezamos a decir que ya iba a ser una niña grande y que sólo los bebés tomaban biberón. No nos hizo caso pero el día después de cumplir años, tras tomarse su biberón, salió con él y nos dijo “lo voy a botar a la basura porque ya soy una niña grande” y dicho y hecho, lo botó.

Otras mamás nos compartieron que ellas hicieron de chupete y biberón, pues sus niños del pecho pasaron directamente a los vasos. Prometemos hacer con sus experiencias un nuevo blog sobre el famoso y temido momento del “destete”.

¡Espéralo!