El bebé que escala sin arnés y la importancia de entrenar las habilidades

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Ellie sólo tiene 19 meses y ya sabe lo que es escalar... sin arnés. Es increíble cómo trepa con soltura, escogiendo con cuidado cada paso que da. Claro, que sus padres son escaladores, y la pequeña, a pesar de su edad, entrena a diario. 

Seguro que muchos padres piensan que sus hijos son fantásticos trepadores. Pero una cosa es dedicarse a trepar por un árbol y otra bien distinta es ser capaz de subir una pared vertical de varios metros de altura. Ellie lo consigue. 

El bebé escalador más joven del mundo entrena a diario

Bebé escala por rocódromo

Mientras otros bebés atesoran en el cuarto montañas de juguetes, Ellie tiene junto a la cuna un pequeño rocódromo. Todos los días escala por él, sin sujeción ninguna. Sus padres sólo tienen que observar y permanecer atentos por si tienen que ayudarla. Pero la pequeña trepa con habilidad y soltura. Así que el día que la llevaron a un rocódromo más grande, no tuvo muchas dificultades en llegar a la cima. Con calma, eso sí, meditando cada paso, como los montañeros más expertos.

Vídeo del bebé que trepa por una pared sin arnés

 

Con estas imágenes podemos ver cómo Ellie, que hace nada aprendía a andar, escala una pared totalmente recta, sin ninguna ayuda y con firmeza. Mide bien cada movimiento de pies y manos y no pierde de vista su meta. ¿Ejemplo de esfuerzo y superación o es quizás una irresponsabilidad de los padres?  

Lo cierto es que sus padres escalan. Les encanta la naturaleza y las montañas. La pequeña ha salido de paseo al campo desde que nació. Y junto a su cuna, presidiendo su dormitorio, hay un pequeño rocódromo que sube por la pared. Es la zona de entrenamiento de Ellie. Para la pequeña, esto no es más que un juego, en donde puede estimular y desarrollar sus habilidades. A muchos niños les gusta trepar... ¿por qué no ponérselo fácil?

Beneficios de escalar para un bebé

A los 18 meses los bebés ya andan y se mueven con más agilidad. Están en pleno desarrollo de su psicomotricidad y empiezan a utilizar también su motricidad fina. La escalada es un buen entrenamiento para los dedos de las manos y potencia la fuerza de los brazos. Además, el bebé de 18 meses ya comienza a utilizar la deducción. Es capaz de idear un sistema para atrapar algo que no alcanza, o de pensar en qué ocurrirá si hace un movimiento determinado. Escalar ayuda a planificar movimientos y a desarrollar más aún la capacidad deductiva.

Y por supuesto, la escalada potencia el espíritu de superación y esfuerzo, uno de los valores fundamentales en la educación de los niños.