El primer baño del bebé con papá

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Ningún padre olvida lo que siente según prepara el primer baño de su hijo: los nervios, la inseguridad, la emoción, el miedo y las dudas. Sentirse frágil y pequeño frente a la grandeza de un momento aparentemente 'normal'. Sea como sea, el primer baño del recién nacido es único, como todas las primeras veces de nuestro hijo. 

Muchas veces ese primer baño termina en llanto, porque el recién nacido capta nuestros nervios, a pesar de todo el cariño que pongamos. Pero poco a poco, ganamos en destreza. Los nervios dejan espacio a la seguridad y la cercanía. Nuestras manos se vuelven más certeras y el momento del baño se convierte en un momento mágico que los padres aprovechan para unir lazos con su hijo. ¿Por qué? Porque el bebé, en el momento del baño, se muestra más receptivo a todos los estímulos.

El baño de un recién nacido con su padre

La delicadeza y a la vez la seguridad con la que el padre sostiene a su hijo. La comunicación visual y táctil. La voz. Las caricias. La complicidad entre los dos. Esta tierna escena de un papá bañándose con su hijo, es todo un ejemplo de cómo hacer de un instante del día ordinario  un momento especial y único. 

El baño del bebé puede ser un mero trámite de limpieza o bien un momento para estimular los sentidos de nuestro hijo. Porque durante el baño, el bebé se relaja, se siente a gusto. Por eso se recomienda que el baño sea al final del día, porque un buen baño relajante puede asegurar un sueño tranquilo y feliz para el recién nacido. 

Utiliza el baño para estimular a tu hijo

Papá se baña con recién nacido

Pero el baño es también un lugar fantástico de estimulación y juego:

- Asegúrate de que el agua esté a la temperatura corporal (entre 35 y 37 ºC), y que la temperatura ambiente es la ídonea (unos 25ºC).

- Si puedes, báñate con él, como hace este papá, para que note ese roce con tu piel. Esto reafirma vínculos afectivos. El bebé se siente seguro y querido.

- Si le hablas de forma dulce y mantienes el contacto visual con él, atenderá mejor a lo que dices. Si juegas con él, le cantas o aprovechas para repetir palabras vocalizando bien, estarás estimulando todos sus sentidos.

Verás como pronto te dedica una sonrisa, su sonrisa. La única forma que tienen los recién nacidos para decirte que sí, que son felices.