Los bebés no saben respirar por la boca

La primera vez que vi a mi bebé de 5 meses sumergirse en una piscina y salir a flote como si lo hubiera hecho toda la vida, me quedé impresionada. La monitora de natación nos explicó que los bebés tienen el reflejo de apnea desde que nacen hasta los 8 o 9 meses de vida, que consiste en cerrar la glotis, bloquearla, para impedir el paso del agua a los pulmones cuando están sumergidos. 

Nariz despejada, bebé tranquilo

Los bebés no saben respirar por la boca

Se cree que este reflejo se debe al mecanismo que utilizan los bebés durante su desarrollo dentro del útero, mientras están flotando en el líquido amniótico. Probablemente, y fruto de estas características, hay otros comportamientos del bebé relacionados con la respiración que también me resultaron curiosos. De repente, un día me sorprendí cuando me dí cuenta de que mi bebé no sabía respirar por la boca, ya que empezó a soltar el pecho para coger aire mientras estaba mamando. Cualquier pequeño catarro que le obstruya las fosas nasales puede ser un problema para ellos porque no saben usar la boca para inhalar aire, cuando la nariz está taponada. 

De manera que cuando los bebés tienen dificultades para respirar por la nariz, sueltan el pecho mientras maman o la tetina al tomar el biberón. El problema fundamental es que es muy molesto para ellos a la hora de alimentarse y, sobre todo, para dormir porque no pueden, se enfadan y lloran. Además, suelen hacer un poco de ruido al respirar por la nariz y es posible que tosan e incluso vomiten, se muestren irritables e incómodos.

El alivio de la obstrucción nasal es importante para el bienestar de los bebés y de los niños, y se puede hacer de varias maneras. Una de ellas es aplicando unas gotas de suero salino fisiológico por la nariz. También se pueden usar nebulizadores de agua marina o se puede optar por extraer los mocos con una pera después del baño, cuando están húmedos y blandos. Conviene no usar bastoncillos porque probablemente introduzcamos los mocos más dentro de las fosas nasales, en lugar de sacarlos.

Si el bebé presenta mocos durante más de cuatro días, conviene llevarle al pediatra para que valore su estado. En ocasiones, los mocos originados por catarros pueden afectar al oido y, cuando el bebé siempre tiene mocos, es posible que tenga inflamadas las vegetaciones.

Marisol Nuevo