4 palabras que te ayudarán a estimular el vínculo con tus hijos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Cómo podemos ser firmes en la educación de los hijos y fomentar el vínculo al mismo tiempo? En ocasiones, estamos tan concentrados en intentar que los niños aprendan las normas y los límites que imponemos, que nos olvidamos de disfrutar y fomentar el afecto y la conexión con nuestros hijos.

Lo que vengo a decir es que a veces pesa más el lado de la balanza de regañar, enseñar o aleccionar y menos el de estimular la unión y el cariño entre padres e hijos. La palabra inglesa HELP cuya traducción es 'ayuda' nos puede servir en esta cuestión. ¿Cómo?

Cómo calmar, conectar y comunicarnos con nuestros bebés

Fomentar la conexión con el bebé

El libro Secrets of the Baby Whisperer for Toddlers de Tracy Hogg y Melinda Blau habla de un método que puede ayudarnos a permanecer firmes en la educación mientras fomentamos el vínculo con nuestros hijos. Con él las autoras tratan de darnos pistas sobre cómo pueden nuestros bebés formar parte de nuestra familia en vez de dominarla. Se basa en el acrónimo H.E.LP. Con cada una de estas palabras intentan darnos pistas sobre cómo calmar, conectar y comunicarnos con nuestros hijos:

1- Hold back (aguantar o contener): Se refiere a funcionar como un contenedor de información. Debemos entender quién y cómo es nuestro hijo, hemos de comprenderle, saber cuáles son sus necesidades, escucharle, mirarle... En definitiva, observarle y conocerle.

2- Explore (explorar): las autoras del libro nos animan a que incentivemos a nuestros bebés a explorar nuevas situaciones, a conocer ideas nuevas, diferentes, a acercarse a la gente y dejar que esa exploración la realice por sí mismo. Siempre, por supuesto, bajo nuestra supervisión.

3- Limit (límite): establecer límites es básico desde las primeras etapas de formación. Con ellas se afirma el papel del padre y la madre. La autoridad, que no autoritarismo debe ser nuestra y no el bebé dominar todo el entorno y situaciones.

4- Praise (alabanza): podemos y debemos alabar a nuestros hijos. Con el elogio, siempre que no sea desmesurado y poco realista, estamos reforzando el aprendizaje del bebé, mejoramos su autoestima, le animamos a que su comportamiento sea positivo y abrimos una puerta a que el niño se muestre receptivo a lo que decimos.