Qué tipo de madre soy

Para empezar, ¿qué clase de madre soy? es la pregunta que deberíamos hacer a nuestros retoños. Pero, por suerte para muchas madres, los más pequeños aún no saben hablar y mucho menos entrar en disertaciones filosóficas que nos pongan en un apuro. El caso es que una es madre primeriza y en esto de la maternidad está todavía en la fase de becaria aprendiz, así que es complicado hacer autoanálisis y determinar si lo estamos haciendo bien o mal. Por eso, yo me dedico a observar los diferentes tipos de mamás que encuentro, para asegurarme de que mi formación en la profesión más exigente del mundo va por buen camino.

Tipos de madres: estudiada, entusiasta, trendy...

Tipos de madre

Por un lado te encuentras con la ‘mamá estudiada’. Esta no está en periodo de prácticas, está haciendo los cursos de doctorado en purés, cacas, dolencias varias del bebé y métodos de sueño (o insomnio) infantil. Todo lo sabe porque lo ha leído, le da tiempo a documentarse con los últimos volúmenes sobre estimulación temprana, tiene en su móvil las apps más sofisticadas para conocer hasta el último detalle de su criatura y devora revistas y manuales con los que impresionar a sus amigas. Hablar con ella es como sentarse en un pupitre dispuesta a coger papel y lápiz… pero tan aburrido y monótono que echas en falta un poco de espacio para la imaginación. ¿Cómo sería afrontar la primera diarrea por ti misma? No, ella nunca vive tan al límite.

Otro gran ejemplo que me he encontrado últimamente es el de la ‘mamá entusiasta’. Esa que te hace sentir mal en el parque infantil por estar enviando mensajes con el móvil mientras tu "peque" se tira por el tobogán. Ella, en cambio, está jugando a ‘los tres cerditos y el lobo’ no sólo con su hijo, sino con otros cuatro o cinco niños a los que probablemente ha conocido hoy por primera vez. Ahí está, con su chándal y sus deportivas, corriendo detrás de todos ellos, escondiéndose aquí y allá y mirándote con complicidad sin saber que, a pesar de tu sonrisa estúpida, por dentro estás pensando: ¿acaso soy peor madre porque no finjo que vamos a volar por los aires cuando el lobo sople la casita de HIERRO del parque? 

Y por último, está la ‘mamá trendy’ o así es como yo la llamo. La que combina el color de su ropa con el bolso del cochecito que, por supuesto, lleva bordado el nombre de su vástago. Esa que lleva tacones de aguja a pesar de que se le queden clavados en el suelo de goma del parque. A ella no le pisotea su niña el pantalón cuando intenta treparla para cogerle las gafas de sol, en las que, por cierto, dejará una perfecta huella de sus cinco deditos. A ella no le restriegan un trozo de galleta por la americana ni le estornudan con la boca llena de papilla de frutas. Llega a casa tal y como sale, pero normalmente es porque se ha llevado al parque a la niñera para que lidie con el terremoto.

Y luego estamos nosotras. Sí, las que son como yo, que apenas tienen tiempo de leer cuanto les gustaría, ni sobre niños, ni sobre otras cosas, que intentan sentirse guapas a la vez que van a lo práctico y que, por encima de todo, valoran el tiempo que pasan con sus hijos como si no hubiera un mañana, aunque no tengan mucha gracia para inventarse sus propios cuentos e historias. Lo mejor de todo es que, siendo vanidosas, si les preguntáramos a ellos, estoy segura de que dirían que somos la mejor mamá que podrían tener.

Belén Galletero, periodista

 

Belén Galletero
Periodista
Colaboradora de GuiaInfantil.com