El cumpleaños de los niños que nacen el 29 de febrero

Este año no vamos a poder felicidad a todos los bisiestos. Van a tener que aplazar la fiesta de su cumpleaños. Unos cinco millones de personas en todo el mundo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), celebran su cumpleaños solo el 29 de febrero de un año bisiesto, una fecha muy especial, para los también llamados eternamente jóvenes, que celebran su cumpleaños real cada cuatro años.

Felicidades a todos los niños bisiestos

El cumpleaños de los niños bisiestos

Un día como el 29 de Febrero vinieron al mundo unos bebés trillizos de Valencia, en España que nacieron en bisiesto, al igual que otras 30 mil personas en España. Este año no celebrarán su cumpleaños. Aunque su caso es curioso, no llegan al récord bisiesto de la familia noruega Henriksen. La señora Karin Henriksen no tiene trillizos, pero su registro es difícil de igualar: dio a luz a su hija Heidi un 29 de febrero de 1960, a su hijo Olav otro 29 de febrero de 1964 y su tercer hijo Leif también nació un 29 de febrero, pero de 1968. Tres hijos bisiestos seguidos, toda una auténtica coincidencia.

Y es que la probabilidad de nacer un 29 de febrero es de 1 entre 1.461 bebés, según la “Sociedad Honoraria de los Nacidos en Día Bisiesto”, un club online de casi 10.000 integrantes creado para que los bisiestos puedan compartir experiencias y en algunos casos la frustración causada por haber nacido en esta caprichosa fecha.

No podemos negar que el 29 de febrero es una fecha juguetona, porque sólo aparece en el calendario cada cuatro años, de manera que los bebés nacidos en año bisiesto sólo podrán celebrar su cumpleaños en la fecha real cada 4 años y el resto deberán pasarla al 28 de febrero o al 1 de marzo, si es que deciden celebrarlo. Este apaño en el recuento de días por años naturales fue ideado por el astrónomo griego Sosígenes, quien por encargo de Julio César y para cuadrar las seis horas de ventaja que la órbita de la Tierra sacaba cada año al almanaque de papel, decidió añadir un día más al calendario cada 4 años en el año 45 antes de Cristo.

Las supersticiones en torno a este día que aparece y desaparece también son curiosas. Al parecer, se decía antiguamente que sólo el día 29 de febrero de los años bisiestos, las mujeres podían proponer matrimonio a su novio. Si su novio no aceptaba, por tradición éste debía compensar a su novia con un beso y un camisón de seda. Los romanos hasta cerraban los templos en los febreros bisiestos, por si Júpiter montaba en cólera... Y en Grecia, lo de "en martes y 13 ni te cases ni te embarques", se hace extensible también al 29 de febrero.

En la cultura popular, para los agoreros esta fecha está unida al mal fario. Así, es popular el refrán Año bisiesto y año de pares, año de azares  y Año bisiesto, ni casa, ni viña, ni huerto, ni puerto. Lo cierto es que a lo largo de la historia son muchas las catástrofes, que por casualidad o no, han sucedido en año bisiesto: el hundimiento del Titanic, el inicio de la Guerra Civil española, el conflicto entre Irán e Irak o sonados asesinatos como los de Gandhi (1948), Robert Kennedy y Luther King (1968), Lennon (1980) o Indira Gandhi (1984). Sólo en Irlanda, el 29 de febrero trae algo bueno: allí los bebés nacidos el 29 de febrero reciben un premio de cien euros y a estos bebés se les conoce como ‘leapers’, palabra cogida del término ‘leap year’, año bisiesto en inglés.

Marisol Nuevo