La tradición del Día de Todos los Santos o Día de los Muertos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Mamá, ¿qué es el Día de Todos los Santos? Es una pregunta muy normal que puede salir de la boca un niño durante esas celebraciones. Pero, ¿sabemos responder a ella?

Lo más fácil es contestar que es el día en el que honramos a los seres queridos y acudimos a los cementerios para ponerles flores y recordarles. Sin embargo, el Día de Todos los Santos es mucho más, es una tradición muy antigua que tiene que ver con el cristianismo.

¿Por qué celebramos el Día de Todos los Santos?

Día de los Muertos

En realidad, esta festividad fue instaurada por el papa Urbano IV, en el siglo XII, en honor a todos los Santos, tanto conocidos como desconocidos para así, compensar a todos aquellos que no tenían fiesta propia en el calendario litúrgico

Antiguamente los grupos de mártires morían el mismo día y, en época de Diocleciano, en el siglo II, las persecuciones a cristianos fueron tales que no podían asignar un día a cada mártir. Pero, la Iglesia, entendiendo que cada mártir merecía ser venerado, señaló un día en común para todos ellos. 

Esta fiesta en los países católicos se celebra el 1 de noviembre y en la iglesia ortodoxa el primer domingo después de Pentecostés. 

Tradiciones del Día de Todos los Santos

- En muchos países de tradición católica es común realizar una visita al cementerio y poner flores en las tumbas donde yacen los seres queridos. Incluso es tradición acudir unos días antes para arreglar y limpiar las tumbas.

- En México además, se celebra el Día de los Muertos, donde se hacen ofrendas a los seres que ya no están, que consisten en dejar en las tumbas flores, comida, bebida o dulces con forma de calaverita. Algo que también se lleva a cabo en Guatemala o Bolivia.

- En España, durante esos días se celebran representaciones de 'Don Juan Tenorio', el drama romántico de Zorrilla.

- Es típico comer ciertos alumentos durante esas celebraciones. Hay dulces muy típicos de Todos los Santos como son los buñuelos, huesos de santo, panellets, pan de muerto o empiñonadas. Las pastelerías se llenan de estos dulces y las ventas se disparan.