Eso de ser madre 'Google' me supera

¿Alguna vez te has parado a pensar que nosotras, las mamás, también estamos para buscar las cosas para nuestros hijos y maridos? Ayer, después de algunas cuantas experiencias en este sentido, me sentí como si fuera Google. Me sentí como un motor de búsqueda, buscando juguetes, llaves, libros y otras cuantas cositas, por toda la casa.

"Mamá, ¿has visto mi libro de...?, mamá ¿dónde está mi pantalón...?" Madre mía, hay días que eso de ser madre Google llega a superarme. Algunos hijos, así como algunos maridos, suelen dejar todo tirado por cualquier sitio y nosotras las madres debemos tener, por norma, el control de todo. Hay días que son tantas las demandas, que cuando me preguntan donde está algo, yo les digo: ¡En su sitio!!!

Cómo enseñar a los niños a guardar sus cosas

Padres e hijos buscando algo

Los hijos se creen que las madres debemos estar preparadas siempre para saber a cada momento, donde ellos dejan todas sus cosas, y por ello están todo el día preguntándonos por eso o aquello. Y eso que en casa siempre he intentado enseñar a mi hija a organizar sus cositas, desde cuando era muy pequeña. Siempre le he dicho, y con el ejemplo, que si guardas las cosas en su sitio, las encontrarás cuando las necesitas. Y me pregunto: ¿Por dónde ha dejado ella el buen hábito que tenía de pequeña, de tener todo guardado en su lugar?

Ayer, comentando esta situación a una amiga, ella me contaba que en su casa ocurre lo mismo. "Es típico de una madre". Y ella tiene razón. Me acuerdo que cuando yo era hija, lo hacía igualmente con mi madre. Mi madre me lo decía a mi siempre que guardara las cosas en su sitio y ahora soy yo quien se lo dice a mi hija. Mi madre siempre sabia donde estaban las cosas y muchas veces ni me molestaba en buscar. Mi amiga me cuenta que aunque ella dice a su hijo donde está lo que él está buscando, que él no la ves? Muchas veces la tiene delante de sus ojos, pero no se dan cuenta.

- Mamá, dónde están mis gafas?

- Hijo, en el primer cajón de tu armario

- Mamá, no están. No las veo.

La mamá se levanta y va hasta la habitación de su hijo, abre el cajón y dice:

- Ahí están. ¿No las ves?

Y con carita avergonzada dice el niño:

- Ay, mamá...

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com