Las primeras recetas de cocina para niños

¡Qué bien se está en la cocina en invierno! El calor del fuego y de los fogones atrae mucho a los niños, sobre todo, cuando se encuentran encima de la encimera algo que probar. Pero, ¿y si lo que prueban lo han hecho ellos? Aún está más rico. Y es que la cocina es una manera fácil de potenciar los cinco sentidos de los niños, nos ayuda a expresarnos creativamente, a trabajar con las manos y a experimentar con distintas texturas, sabores y olores. 

Cocinar con niños es una buena manera de estimular a los niños, ya que permite fomentar la atención, la concentración y la creatividad. Al principio, puede ser incluso una actividad mágica para ellos porque permite ir mezclando ingredientes para obtener platos riquísimos y apetecibles. Como siempre, la recompensa llega al final cuando probamos los deliciosos platos que acabamos de preparar.

Normas para que los niños entren en la cocina

Madre cocina con hija

No obstante, antes de entrar en la cocina con los niños, hay unas normas que tienen que aprender para evitar accidentes que pueden poner en peligro su salud. Así, por ejemplo, la primera norma es la higiene. Antes de empezar a cocinar conviene lavarse siempre las manos cuidadosamente y usar un delantal o ropa vieja que se pueda manchar. 

Los niños deben tener muy claro que deben cocinar siempre con un adulto. Y que además deben tener cuidado con los cuchillos, el fuego y los aparatos eléctricos. Deben pedir siempre ayuda a un adulto para encender el fuego y enchufar o desenchufar los aparatos eléctricos, o bien para manipularlos y desmontarlos. 

Conviene recordar a los niños que las asas de los recipientes que se ponen al fuego, como sartenes, cacerolas u ollas, deben quedar siempre hacia dentro para evitar que se caigan al pasar por ejemplo, y que es importante evitar tocarlas para no quemarnos. Por eso, es importante usar manoplas para sacar los platos del horno. Una vez terminado el tiempo de cocción u horneado de cada plato, es importante apagar el fuego y limpiar al final, que aunque es lo que menos nos gusta es lo más necesario para que la cocina quede bien limpia y desinfectada para la próxima vez que vayamos a utilizarla. 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com