La bicicleta que crece con los niños

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Recuerdo mi primera bicicleta. De segunda mano. Tapé con una pegatina de Mafalda el desperfecto del manillar y se quedó como nueva. Para mi era la mejor bicicleta del mundo. Con ella desafié cuestas infinitas, caminos de arena resbaladiza y asfaltos repletos de socavones. Tracé mapas, crucé campos de trigo y jugué a escalar montañas. Me caí. Me levanté. Y seguí pedaleando.

Pero la bicicleta un día se me quedó pequeña. Y me dio muchísima pena tener que decir adiós a un compañero de aventuras tan fiel.

La bicicleta que crece al ritmo de los niños

Niña con bicicleta

La bicicleta es, para la mayoría de los niños, el primer vehículo en su vida. Y por extraño que parezca, se le coge cariño. Por eso, la idea de que una bicicleta pueda crecer y durar más, me parece fantástica. Y más aún si la bicicleta puede adaptarse a las distintas etapas de crecimiento del niño. Cada etapa, con distintos objetivos. Este es el caso de Grow, de Orbea.

Las distintas etapas del niño y la bicicleta ideal 

Mi hijo es un apasionado de los vehículos con ruedas. El mejor regalo que le hicimos: una bicicleta sin pedales. Con sólo un año se subió a la bici y empezó a practicar y a practicar sin parar. Con dos años era capaz de controlar el equilibrio hasta tal punto, que se subía a los bordillos en busca de nuevos retos. Entendí que era el momento de pasar a la siguiente etapa: los pedales.

Con dos años se subió a una bicicleta de pedales, sin ruedines, y comenzó a pedalear como si lo hubiera estado haciendo toda la vida. No tuvo ningún problema. No se cayó ni una sóla vez. no necesitó ninguna mano protectora... Sólo un pequeño empujón. La bicicleta sin pedales le había dado tanto equilibrio que no necesitó ninguna ayuda.

Ahora, con cinco, está preparado para pasar a la siguiente fase: la aventura. Una bicicleta que le permita subir, bajar, aumentar la velocidad.

Estas son las tres etapas que contempla la bicicleta Grow de Orbea. Además, he visto que tiene un manillar y un sillín que crece para que el niño esté más cómodo. Que a veces veo a niños en bicicletas diminutas, que se dan constantemente con las rodillas en el manillar, o a niños que tienen miedo a subirse a la bicicleta, porque el sillín está tan alto, que les da vértigo.

La bicicleta, ese gran amigo de aventuras, de descubrimientos. Ese compañero cómplice. Ese primer bólido, ese primer vehículo. Esa primera sensación de libertad. De autonomía. De ser capaz de lograr lo que soñamos, de viajar, de conquistar retos. Ese gran maestro. Y tú, ¿recuerdas tu primera bicicleta?

Vídeo de la bicicleta que se adapta al crecimiento de los niños