5 errores de disciplina que cometemos los padres

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los padres queremos que nuestros hijos sean educados, disciplinados y que respeten unos límites. Sin embargo, los niños no pueden hacerlo por ciencia infusa. Somos nosotros los encargados de hacerles entender que hay unas normas que cumplir y explicarles cuáles son. 

En ocasiones, creemos que estamos educando a nuestros hijos en la disciplina, pero los niños muestran falta de respeto, mal comportamiento y desobediencia, entonces, ¿dónde fallamos? Hay varios errores que cometemos en el camino, ¿en cuántos te reconoces?

Errores de los padres ante el mal comportamiento de los hijos

Errores de disciplina de los padres

1- Educamos en negativo: a lo largo del día podemos decir la palabra 'no' más de 80 veces. 'No pegues a tu hermano, no cojas eso, no veas la televisión, no hables con la boca llena, no, no, no...' Son tantas las veces, que nuestros hijos generan una especie de inmunidad y no hace ningún efecto. Los psicólogos nos recomiendan educar con el refuerzo positivo, es decir, cambiar el mensaje anterior por 'trata bien a tu hermano, puedes coger esa otra cosa, ¿leemos un rato?...'.

2- Damos órdenes vagas: el consabido 'pórtate bien' o 'tienes que ser bueno' no les aporta información ninguna a los niños. Deberíamos ser más concretos y especificar qué esperamos de ellos. Como por ejemplo: 'en la biblioteca hay que hablar bajito' o 'tenemos que hacer la fila para poder entrar'.

3- Perdemos la paciencia y terminamos gritando o siendo severos en situaciones que no exigen tanta autoridad. Es más efectivo controlar las emociones y contar hasta diez y emplear la firmeza y la seguridad. Los gritos, aunque nos desahoguen o descarguen tensión sólo provocan que el niño actúe con violencia y reproduzca los gritos. 

4- No ser un ejemplo: los niños son más listos y observadores de lo que nos imaginamos. Cada gesto o palabra es asimilado por unos pequeños ojos que no pierden ningún detalle incluso aunque no miren. Si nosotros no seguimos las normas, somos irrespetuosos o indisciplinados, ellos replicarán la conducta.

5- No dar explicaciones: hay una típica frase de madre que termina con el 'porque lo digo yo y punto'. La utilizamos cuando estamos demasiado cansadas o cuando nos hemos quedado sin argumentos. Sin embargo, para que nuestros hijos actúen dentro de los límites, hemos de explicarles cuáles son y por qué han de comportarse de una determinada manera.