Cómo enseñar a los niños a esperar su turno

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Cuántas veces te ha interrumpido tu hijo cuando hablabas con alguien? ¿Suele querer hablar contigo o contarte alguna historia cada vez que te ve al teléfono? Los niños, sobre todo en edades tempranas, tienden a pensar que son el centro del mundo, es su etapa egocéntrica. No piensan que actúan mal si se meten en una conversación ajena o interrumpen algo.

A los niños también hay que educarles en la paciencia, en los modales que han de tener en cada situación y en la capacidad de esperar  y no interrumpir si no es necesario. Todo se aprende. En Guiainfantil.com te enseñamos cómo.

El niño que interrumpe cada vez que hablas

Cuando el niño interrumpe siempre a sus padres

Tengo un vecina con la que me es imposible charlar cinco minutos, cada vez que lo intentamos, su hijo se cuelga de su manga, le interrumpe, salta alrededor pidiendo atención y va elevando su voz hasta que lo consigue, que suele ser siempre. La realidad es que ella para cualquier conversación para atender cosas tan nimias como que el niño ha encontrado un palo pequeño en el suelo o que ha visto pasar un avión. En realidad, este comportamiento del niño, que tiende a ser tirano, se ve alentado porque mi vecina no le pone una solución.

Todos los padres hemos pasado por situaciones similares, nuestros hijos interrumpen cualquier momento sin pararse a pensar que no es su turno, o que no es lo sufincientemente importante como para no poder esperar. Enseñar a nuestros hijos a ser pacientes no es fácil, pero sí fundamental para su educación, tanto para su vida diaria como para la escolar, ¿cómo podemos hacerlo?

- Algunos juegos pueden ser muy pedagógicos: el juego del 'escondite inglés', donde uno cuenta de espaldas mientras dice 'un, dos, tres, el escondite inglés, sin mover las manos ni los pies', al girarse, todos los niños han de estar quietos como estatuas, si el que cuenta detecta que alguno se ha movido, queda eliminado. El primero que llegue a la posición del que está contando, gana.

- La práctica de deportes de equipo es muy beneficiosa, les ayuda a sentirse parte de un grupo, con una función específica que tendrá que poner en práctica en un momento determinado.

- No hay mejor educación que con el ejemplo, si nosotros interrumpimos a otras personas para contar nuestra historia o no dejamos que nuestros hijos terminen sus relatos, les será difícil comprender que ellos mismos sí han de ser pacientes.

- Cuando pida algo, espera unos minutos para dárselo, este pequeño intervalo de tiempo le haraá ganar paciencia.

- No pares cualquier momento y situación para atenderle, sobre todo si su interrupción no está justificada y explícale con cariño que ha de esperar y que le atenderás cuando hayas terminado.