Niños muy sensibles que lloran a menudo

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La sensibilidad es una cualidad innata aunque hay personas que, por sus circunstancias vitales, se van haciendo más sensibles con el paso de los años. Es fácil reconocer a un niño sensible: expresa sus emociones y sentimientos, son cariñosos, demandan gran cantidad de afecto físico, se emocionan con facilidad ya sea con una canción o con una frase o actitud que no esperan.

Los niños sensibles tienen el valor de la empatía muy desarrollado y conectan con las sensaciones de la otra persona sin problema ninguno, incluso a una edad en la que otros niños no suelen ser nada empáticos.

Niños que viven las emociones a flor de piel

Niños muy sensibles

Los padres de niños sensibles suelen sufrir al ver que sus hijos viven las emociones tan a flor de piel, y les preocupa que los golpes de la vida les hagan pasar peores momentos que a otros niños con un carácter más fuerte. Acabo de ver un vídeo que representa la sensibilidad de un niño en estado puro. Durante su cumpleaños, sus padres han colgado una piñata con forma de Spiderman, pero el niño es incapaz de golpearla para que caigan los caramelos, ¿te imaginas qué hizo?

 

Sí, el niño antes que golpear prefiere abrazar a su piñata-spiderman y llora desconsolado ante el temor de ver destrozado a su nuevo amigo. A su alrededor los familiares ríen aunque finalmente su madre opta por abrazarle y llevárselo de allí.

Cómo ayudar a un niño hipersensible

Los niños sensibles pueden pasar de la alegría a la tristeza casi sin pestañear: ríen contentos porque van a ver una película en el cine, pero ante el mínimo problema del protagonista, comienzan a rodar lágrimas por sus mejillas. 

Conozco el caso de un niño muy sensible: llora todos los años cuando terminan las clases, porque no volverá a ver a sus compañeros hasta el curso siguiente; llora con las películas de Disney en esos momentos en que el protagonista está en apuros; llora si ve a alguien sufrir e incluso se emociona cuando su abuelo le da una propina por haber hecho una tarea bien porque él prefiere que se lo guarde para sus gastos. Es enternecedor verle reaccionar, pero también complicado, porque sabes que se enfrentará a situaciones difíciles y tendrá que fortalecerse para no hundirse, pero ¿cómo?

- Podemos ayudarles a desdramatizar las situaciones que suelen convertir en tragedia.

- Fortalecer su seguridad interna.

- Estimulándole para que pueda desarrollar estrategias de defensa frente a los ataques de otros, ya sea ignorarles o enfrentarse con valentía.

- Nunca reírse de él y decirle que es un llorón, ni ridiculizarle.

- No reprimir sus emociones, es preferible dejar que se exprese y se desahogue.

- No sobreprotegerle excesivamente