Cómo educar a los niños en el gusto por el colegio

"Qué pereza, no quiero ir a trabajar"... ¿Quién no ha pronunciado alguna vez esta frase? Es normal quejarse del trabajo, sin embargo, tenemos que tener cuidado con lo que decimos, ciertas orejitas pequeñas suelen estar siempre escuchando y memorizando todo lo que decimos.

Y, si queremos que nuestros hijos vayan a la escuela con ilusión y ganas, tenemos que evitar los comentarios negativos en torno a nuestro quehacer diario, ya sea que trabajemos fuera o dentro de casa. ¿Con qué autoridad les decimos a los niños que tienen que acudir todos los días contentos al colegio si nosotros mismos protestamos por tener que realizar nuestras obligaciones diarias?

Cómo educar a los niños para que vayan contentos a la escuela

Qué hacer para que los niños vayan contentos al colegio

Antes de nada, es importante ser coherente en la educación de nuestros hijos y educarles con el ejemplo. Si nosotros protestamos por tener que trabajar, hemos de tener también oídos para las quejas de los niños en torno a sus tareas diarias. Escucharles y valorar qué es lo que no les gusta y por qué. En cualquier caso, si estas quejas son constantes, hay que tomar cartas en el asunto.

Es importante educar a los niños para que sepan que el colegio es crecer, compartir, aprender, hacer amigos, pasar buenos ratos... El colegio les puede resultar aburrido, pero nosotros como padres, tenemos que resaltar los puntos positivos de la escuela y hacerles comprender para qué sirven los conocimientos que adquirirán a lo largo de los años.

En mi infancia, las matemáticas fueron un hueso duro de roer, siempre eché de menos que alguien me explicara para qué servían, por qué tenía que hacer ecuaciones, derivadas o integrales. Nadie me lo dijo nunca y yo nunca fui capaz de realizar ciertos ejercicios matemáticos. Así que, ir a clase de matemáticas se convirtió en algo que me provocaba ansiedad.

Por ello, con mis hijos intento razonar y darles respuestas. Por ejemplo: si aprendes a leer, podrás tomar todos esos libros de tu estantería y conocer historias fantásticas y de aventuras de tus personajes favoritos. Está claro que no siempre se consigue razonar con los niños, pero mi madre ya me lo decía: "machaca, machaca que algo queda".

Además, los niños han de saber que el colegio es un lugar donde socializar, donde conocer a otros iguales, valorar las diferencias y aprender de otras personas. En la escuela se hacen amigos, y algunos de ellos, duran para toda la vida. El colegio y la vida en el colegio enriquecen a la persona y, aunque a veces, les cueste a los niños levantarse para acudir a sus rutinas diarias, tenemos que mostrarles el lado bueno. Todo ello, siempre intentando dar ejemplo, evitando nosotros como padres, las quejas constantes por tener que realizar nuestras propias tareas. 

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com