Por qué estudiantes con bajo rendimiento tienen éxito profesional

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Las buenas notas no son garantía de que se tendrá un futuro de éxito. Y es que las calificaciones no son muchas veces reflejo de la capacidad intelectual de una persona. 

Sino piensa... ¿han tenido más éxito en su profesión los compañeros de escuela que mejores notas sacaban?, ¿hay muchos presidentes de gobierno que fueron cum laude?, ¿Steve Jobs terminó la universidad? La respuesta es un no rotundo para cada una de ellas.

Tener mejores calificaciones escolares no asegura el éxito

Rendimiento escolar no garantiza el éxito o el fracaso

Todos tenemos historias personales o de conocidos de profesores que les dijeron que no valían para los estudios y que confiaban poco en su futuro profesional. 'Nunca llegarás a nada', he escuchado decir en alguna ocasión. Sin embargo, aquellos lograron bien terminarlos cuando encontraron su camino, bien llegaron a tener éxito en aquello que emprendieron. Y es que a la persona inteligente y que puede brillar no se la reconoce muchas veces a través de los parámetros de calificación académica. 

La teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner asegura que el éxito académico no garantiza el triunfo de igual forma que el que fracasa en la escuela está destinado a ser un perdedor. Y es que, hay muchos tipos de inteligencia (emocional, matemática...) y es la práctica y la experiencia quienes forman la base del desarrollo intelectual. Por lo tanto, quienes mejor se adaptan a las circunstancias, afrontan los retos y superan dificultades, son quienes tienen más éxito. 

La inteligencia es algo difícil de medir y de explicar, es abstracta, incluso aun realizando un test de inteligencia no llegamos a comprenderla ni conocerla del todo. A pesar de todos los estudios, todavía no se sabe a ciencia cierta por qué una persona es más inteligente que otra. El niño que se esfuerza y trabaja duro en el colegio, obtiene mejores calificaciones, sin embargo, ese niño no tiene por qué ser más inteligente que otro con peores notas.

Niños inteligentes pueden fracasar en la escuela 

Hay alumnos mediocres que han sido profesionales renombrados, aquí van unos cuantos ejemplos: Steve Jobs jamás llegó a graduarse, Mark Zuckerberg y Bill Gates tampoco. Albert Einstein sacaba malas calificaciones, Sergei Korolev, que lanzó el primer satélite artificial al espacio fracasó en la escuela. Thomas Alva Edison era considerado un pésimo estudiante por sus profesores. 

El rendimiento escolar de un niño no puede ser uno de los indicios que hablen sobre su inteligencia. Del éxito o fracaso de un alumno dependen otros muchos factores, entre ellos la motivación que reciba por parte de sus educadores y la manera de enseñar. 

Para que una persona logre el éxito se necesita persistencia, esfuerzo, obstinación, coraje y mucha pasión. Es por ello que muchas personas de las que nadie esperaba grandes cosas. No miremos con rechazo por tanto a los estudiantes que tienen un bajo rendimiento, quizás tras esa mirada perdida se esconde un genio en pleno proceso de creación.