Lo que esconden las malas notas de los niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Nuestro hijo llega a casa apesadumbrado y temeroso, saca las notas de su mochila y nos las enseña, ha suspendido una o varias asignaturas. Es entonces cuando en la mayoría de casos se suceden los reproches, enfados, gritos e incluso castigos.

Los padres nos tomamos las malas notas de los niños como algo personal y solemos enfocar la situación justo al revés de cómo deberíamos. Antes de ponernos a cometer todos los errores posibles fruto del enfado, debemos analizar lo que están escondiendo las malas notas de los niños.

Por qué sacan malas notas los niños

Por qué suspenden los niños

Las malas notas no son siempre el resultado a la mala gestión del niño, a su irresponsabilidad o a su pereza a la hora de afrontar los estudios. En muchas ocasiones hay otras causas detrás, porque, en definitiva, a nadie le gusta suspender, ni desea obtener malas notas. La mayor parte de las veces, las notas esconden otros problemas:

- Son el resultado a un estado depresivo del menor.

- Están pasando por momentos delicados en casa, ya sea por peleas familiares o la separación de los padres.

- En el colegio está sufriendo acoso de otros compañeros o no se siente integrado en el grupo.

- No está siendo motivado correctamente por profesores e incluso por los padres. Carece de los estímulos necesarios.

- No tiene una buena técnica de estudio, no se le ha enseñado correctamente a estudiar.

- Puede esconder un problema de aprendizaje u otros trastornos, como el TDAH.

Qué no debemos hacer los padres si el niño llega con malas notas

- Insultarle: jamás utilizar las palabras "vago", "tonto" o "irresponsable". Son etiquetas que dañan la autoestima del niño. Es preferible decirles que ellos pueden lograrlo y hacerles sentir que confiamos en sus capacidades. La motivación en positivo siempre consigue más logros que las descalificaciones y los insultos.

- Tomarlo como algo personal: los niños no sacan malas notas para castigarnos o para rebelarse contra nosotros. Dramatizar en exceso es contraproducente. 

- Castigarle: el niño que han recibido malas notas, ya ha tenido una sanción. Es más positivo construir y trabajar en lo que podemos hacer para revertir la situación, ya sea en recibir apoyo extraescolar, dándole las herramientas necesarias para aprender a aprender o fomentando el diálogo, el esfuerzo y el trabajo.

- No darle apoyo: las malas notas escolares nos hablan de un problema que está atravesando el niño.  Ya sea que esté pasando por una situación personal complicada o se deba a un problema de aprendizaje, debemos estar a su lado, hacerle saber que todo se solucionará y nosotros estaremos allí siempre para ayudarles.