Vuelta al cole: cómo subir la cuesta de septiembre

Muchas familias estamos aprovechando estos últimos días de agosto para realizar las compras de cara a la vuelta al cole. Con la crisis pisándonos los talones de nuestra economía, las familias buscamos la oportunidad de los últimos días de rebajas para comprar las prendas de ropa que necesitan los niños para el uniforme del colegio, la equipación deportiva, el baby, los zapatos, las deportivas, y como no, también las mochilas, el material escolar y hasta el forro de los libros.
Y es que aunque la vuelta al cole de este curso 2011/12 está marcada por la moderación de precios y la única subida importante vamos a notarla en el transporte escolar por el aumento del coste del combustible, la cuesta de septiembre es la peor de todas. El periodo estival y las vacaciones facilitan que volvamos a casa con los bolsillos vacios, ya que el verano se presta a gastar más en ocio, diversión, viajes, desplazamientos y comidas fuera de casa. En estas circunstancias, con la paga extra de julio consumida y la resaca de las vacaciones, tenemos que afrontar gastos de matrícula, libros de texto, ropa, comedor y material escolar. Sin olvidar que, mientras tanto, hay que seguir llenando la nevera y la despensa.

El esfuerzo de las familias para empezar el curso
Pero la crisis no sólo va a afectar a las familias al inicio del curso 2011/12, el colectivo de profesores también va a resentirse y está anunciando movilizaciones de cara al comienzo de las clases. Y es que junto con la paga de agosto, los profesores están recibiendo una carta donde se les informa que durante el nuevo curso tendrán que trabajar dos horas más a la semana, es decir, en lugar de las 18 horas lectivas que realizaban hasta el momento, ahora tendrán que dar 20 horas de clase. Una "mala noticia" que afectará a los casi ocho millones de estudiantes, que este año acudirán a las aulas.
Así las cosas, en medio de una jugosa tertulia entre un grupo de madres que nos quejábamos de las dificultades en las que nos veíamos sumergidas para encarar la cuesta de septiembre, durante la que ya sólo nos faltaba una huelga de profesores que haga que las clases empiecen más tarde de lo previsto, me sorprendió el comentario de la dueña de la papelería cuando nos dijo que no entendía cómo algunas familias se quejaban tanto por los precios del material escolar cuando, al mismo tiempo, compraban a sus hijos camisetas de marca. Y es que el orden de prioridades de cada persona y de cada familia en particular es otro asunto, que a veces, resulta paradójico y difícil de entender.
Marisol Nuevo.





































