Las tres historias de Steve Jobs: una escuela

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Pienso que no hay mejor escuela en el mundo que la propia vida de una persona. Al escuchar el profundo y motivador discurso que dio Steve Jobs en la Universidad de Stanford, en 2005, siempre aprendo. Él habla de la necesidad de conectar los puntos, del amor y las pérdidas, y de la muerte. Su discurso es un bálsamo de ánimo, de enseñanzas... y ¿por qué me refiero a ello en este post? Pues porque creo que podemos tener en cuenta sus mensajes a la hora de educar a nuestros hijos.

Cómo despertar la ilusión en los niños

Su primera historia cuenta algo de su adopción, de su decisión de dejar la Universidad en el primer año de curso y a pesar de sus miedos, confiar que las cosas iban a salir bien. Y también de su apuesta por el aprendizaje de la caligrafía y de otras destrezas. A los 18 años, él no tenía ni idea de lo que iba a hacer de su vida. Sin embargo, fue apostando en lo que creía que 12 años después, unió todo lo que había aprendido y acabó creando uno de los proyectos tecnológicos más importantes de la historia: Apple. A los niños, tenemos que ayudarles a descubrir lo que realmente aman y a que tengan siempre fe en algo: en Dios, destino, karma, instinto…

En su segunda historia Jobs habla de su salida de Apple como uno de los mejores hechos que le podría pasar. Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser un nuevo principiante, menos seguro de las cosas. Se liberó para trabajar en proyectos creativos como el de Next Computer y Pixar (creadora de Toy Story...). Años después, Apple adquirió a Next, y él volvió a Apple. Debemos inculcar a los niños que cuando surgen los obstáculos en nuestras vidas, no perdamos la fe. Que debemos amar lo que estamos haciendo, por que así será más fácil hacer frente a las dificultades que encontraremos por el camino y lograr nuestros propósitos. También que no nos conformemos con lo más fácil y más asequible. Hay que ir a por los sueños, creencias y pasiones.

La motivación y los niños

La tercera historia de Jobs habla de la muerte, de lo importante que es la limitación en nuestras vidas para que no malgastemos nuestro tiempo viviendo la vida de otros. Habló de su enfermedad y de lo transcendente que es vivir cada día según lo que quieres vivir. A los niños tenemos que engendrarles el hábito de vivir según lo que crean y esperan, y no como lo deseen los demás. No hay razón para que no sigan su corazón e intuición. Debemos caminar siempre teniendo ganas de algo y vestidos de coraje.

Hoy, especialmente, siento orgullo de usar un Mac.