La exhibición del talento de los niños

Los niños con talento son como un diamante en bruto que, si se pule con sumo cuidado, puede resultar ser una pieza de gran belleza. Ese talento, esa capacidad especial para hacer o desarrollar algo, que se sale de lo normal y que supera con creces a los demás niños de su edad, requiere una atención especial para que no se pierda con los avatares de la vida.

Niños con mucho talento

La exhibición del talento de los niños

La definición tradicional de talento se basa, por lo general, en la inteligencia que se logra medir a través de pruebas de cociente intelectual. Tradicionalmente, se ha considerado talentosos a los niños cuando presentan puntuaciones por encima de 130 en las pruebas de inteligencia clásicas. Estas pruebas consiguen medir la capacidad de los niños que nacen con un talento excepcional en áreas como matemáticas, robótica o música y que deben ser estimulados durante los primeros años de vida, o de lo contrario corren el riesgo de perder el don que los convierte en personas extraordinarias, ya que la mayoría de las veces son ignorados y sus necesidades de aprendizaje no logran ser satisfechas.

Y es que el talento, aunque es innato, para florecer necesita de constancia y de tiempo. Pasar de un nivel a otro depende de la constancia y de lo involucrados que estén los padres y profesores de los niños durante el proceso. Este acompañamiento es una dura experiencia para la familia, ya que siempre es un sacrificio dedicar todo el tiempo disponible a cultivar la capacidad especial o talento del niño en las distintas áreas. Son muy conocidos los casos de deportistas -futbolistas, corredores de Fórmula 1, tenistas, golfistas...-, músicos, cantantes, bailarines... que han dedicado su infancia al entrenamiento y al perfeccionamiento de su talento empujados y apoyados por su familia al 100 por ciento.

Actualmente, con el pretexto de profundizar en el desarrollo del talento excepcional de los niños, los creativos de televisión están diseñando shows con formato de concurso para sorprender a la audiencia con las habilidades artísticas de estos niños talentosos, que primero de manera individual y luego con otros niños que también posean habilidades extraordinarias, puedan conquistar el corazón de la audiencia a través de la retina.

Una idea que ya ha encontrado numerosas posiciones en contra, que pretenden impedir que se utilice a estos niños como protagonistas de escaparate de un show. La idea de utilizar a los niños con fines comerciales pone los pelos de punta, pero hay quien encuentra también el lado positivo. Muchos de estos niños talentosos podrán mejorar su condición artística excepcional gracias a la participación en concursos como éste. Quizá la televisión se convierta para ellos en la plataforma para ir escuela a la que no asistirían de otro modo o en la plataforma que les ayude a salir de la ignorancia cuando sus necesidades de aprendizaje son satisfechas..

Marisol Nuevo.