Lesiones en niños derivados del uso de smartphones y tablets

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Sabes que los niños que pasan demasiado tiempo con las tablets y smartphones están desarrollando problemas musculares en manos y dedos?

Los expertos comienzan a avisar del peligro del uso tan frecuente de las pantallas dáctiles, ya que a largo plazo puede suponer un problema para los niños. Y es que al usar pantallas dáctiles no están trabajando los músculos necesarios para la escritura.

Los niños de la generación de las pantallas dáctiles

Problemas en niños por usar pantallas dáctiles

En Estados Unidos los pediatras ya están avisando de que a sus consultas están llegando niños con problemas musculares en las manos derivados del uso excesivo de la tecnología debido a que muchos menores usan de forma ilimitada las pantallas dáctiles. Estos niños pasan más de dos horas frente al smartphone o la tablet ya sea jugando o viendo series.

Otras actividades como escribir, dibujar, hacer manualidades, que potencian el desarrollo de la musculatura de la mano, algo básico para poder escribir bien, están quedando como obsoletas. Los hogares se han vuelto hoy en día tecnológicos, y los niños prefieren pasar más tiempo jugando con el teléfono de mamá o papá que coloreando un dibujo.

La Academia Americana de Pediatría alerta de que los niños no deberían pasar más de dos horas con el iPad al día e incluso los niños menores de dos años no deberían invertir ningún tiempo frente de la pantalla. También aconsejan alejar estos dispositivos de las habitaciones de los niños.

Otros problemas relacionados con el excesivo uso de la tecnología que ya están afectando a niños es:

- Problemas cervicales y lesiones de espalda.

- Obesidad infantil.

- Adicción, obsesión y angustia.

- Miopía y vista cansada.

Las tablets y smartphones parecen ser los nuevos juguetes de los niños y aquellos que no disponen de ellos suelen quejarse a sus padres porque todos sus amiguitos tienen esos dispositivos y ellos están 'fuera de onda'. En cualquier caso, limitar y controlar su uso puede ayudar a que los niños no desarrollen ninguna de estas lesiones.