Los niños sí que saben compartir

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Qué curioso eso de compartir, ¿verdad? Muchos padres llegan a agobiarse y a desesperarse porque su hijo no aprende a compartir sus juguetes y sus cosas con los demás niños. Siempre estamos repitiendo a ellos lo importante que es compartir, que no hay que ser egoístas, pero resulta que un experimento - Experimento Comparte, promovido por Acción contra el Hambre, demuestra todo lo contrario. Los niños sí saben compartir.

Compartir es algo natural en la infancia

Niños que comparten

Tenemos muchos que aprender de los niños, de sus habilidades y gestos naturales, de su pureza, de su forma de ver y de ponerse frente a muchas situaciones. ¡Son tan especiales! Muchas veces nos enseñan mucho más que nosotros a ellos. Acción contra el Hambre, una organización humanitaria internacional que tiene como misión salvar vidas eliminando el hambre a través de la prevención, la detección y el tratamiento de la desnutrición en las poblaciones más vulnerables, pone en marcha un experimento que nos hace reflexionar sobre el comportamiento del ser humano cuando se enfrenta a la realidad de un mundo mal repartido.

En este vídeo que compartimos contigo, los niños nos dan una lección de solidaridad. Dos niños esperan en una habitación mientras una señora les dice que tiene que dejarles para hacer unos recados y que mientras tanto ellos pueden comer del plato que tiene delante. Cuando la señora sale de la habitación, los niños descubren que en el plato de uno hay un sándwich y que lo del otro está vacío. Se miran, se ríen, pero como desde la infancia compartir es algo natural, el que tiene el sándwich, acaba partiendo su merienda y compartiéndola con el otro.

De los 20 niños sometidos a la investigación, 20 compartieron su comida. Queda claro que con apenas un gesto, el de compartir, podemos salvar la vida de millones de niños que no reciben suficientes alimentos para crecer y sobrevivir. La lucha contra el hambre es más fácil si todos compartimos algo. ¿Como puede ser que en mundo con capacidad para alimentar al doble de su población, más de 3 millones de niños mueran de hambre cada año? Entre todos, debemos aprender con los niños a compartir. Empecemos, por ejemplo, compartiendo este vídeo. ¿Te parece?