La obesidad, mala compañera en el embarazo

La obesidad es una carga pesada que afecta negativamente a la gestación. Diversos estudios han demostrado que la obesidad influye negativamente en la fertilidad de la mujer, hasta el punto, que a las mujeres obesas les cuesta más conseguir un embarazo. Pero, además, un reciente estudio ha demostrado que un control del peso es muy importante en las primeras etapas del embarazo. 

Los beneficios de afrontar un embarazo con un peso saludable y mantenerlo durante toda la gestación no sólo favorecen la salud de la mamá, sino que van más allá protegiendo también a su bebé. Afrontar un embarazo en unos niveles óptimos de peso significa que el bebé tendrá más posibilidades de comenzar la vida con salud. Y es que el estudio ha demostrado que un peso saludable durante la gestación protege al bebé de enfermedades crónicas, como la obesidad, la diabetes, el colesterol elevado y otras enfermedades del metabolismo.

Diabetes y obesidad en el embarazo

embarazada donut

Actualmente, la obesidad, unida a la diabetes, se ha convertido en una de las pandemias del siglo a nivel mundial y, lo curioso, es que está afectando directamente a nuestra capacidad reproductora y a los bebés que traemos al mundo. Influye en la esperanza de vida de la población en general, porque obesidad y diabetes están asociadas a riesgos cardiovasculares e inciden en la calidad de vida de muchas personas en el mundo.

Y es que si traer al mundo un bebé sano es la mayor preocupación de las madres, es necesario concienciarse de que la dieta es un factor crucial para un embarazo saludable y para la prevención de posibles enfermedades en el bebé. Los habitos alimenticios de la madre durante la gestación son responsables tanto del bajo peso al nacer como del exceso de peso y tamaño de los bebés en el momento del parto.

Mientras que una alimentación deficiente puede ocasionar problemas nutricionales en el bebé, afectar a su desarrollo y producir bajo peso al nacer, una sobrealimentación puede ser la responsable de las macrosomías o bebés demasiado grandes, un riesgo que corren las embarazadas con diabetes. Los lactantes que nacen de madres obesas y de madres diabéticas son más grandes, pesan más de lo normal al nacer y tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos del metabolismo, como la resistencia a la insulina, una de las causas de la diabetes, según manifiesta este estudio.

Los bebés lactantes, que son grandes para su edad gestacional, reciben demasiada cantidad de azúcar durante el embarazo debido a los niveles elevados de azúcar de sus madres. El páncreas del bebé detecta los niveles elevados de azúcar y produce más insulina intentando utilizar todo el azúcar extra. El azúcar extra se convierte en grasa y da como resultado un bebé grande. Por otra parte, el contenido de grasa en el cuerpo del bebé es un fuerte indicador de una nutrición pobre o incorrecta durante el embarazo.  

Por la buena salud de tu bebé, y por la tuya propia, come sólo lo que necesites, sin pasarte. Una dieta sana y equilibrada, con abundancia en frutas y verduras, rica en proteínas de alto valor biológico e hidratos de carbono y pobre en grasas es lo más indicado para el embarazo. Y no te olvides de practicar ejercicio a diario. Caminar, nadar, practicar yoga o Pilates son las actividades más indiicadas para tu estado y te ayudarán a quemar todas las calorías que sobran. 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com