De padres mayores, hijos longevos

Es una realidad que la edad que elegimos para estrenarnos como padres sigue aumentando y, hoy en día, la mayoría de los jóvenes tenemos a nuestro primer hijo después de haber cumplido 30 años y antes de los 40. El reloj biológico juega un importante papel en cuanto a la salud se refiere, pero la edad materna no es la única determinante. Recientes investigaciones han revelado que la edad reproductiva del padre también cuenta. Un estudio revela que cuando más tarda un hombre en ser padre, mayor es la esperanza de vida de sus hijos.

La edad ideal para ser padre

Edad padre

Hasta ahora los estudios genéticos realizados sobre la influencia de la edad del varón en su descendencia revelaban que existe más riesgo de mutaciones y de autismo en la descendencia a medida que los progenitores envejecen. Mientras que antes ser padre con una edad avanzada representaba un factor de riesgo, un estudiio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, realizado por científicos de la Universidad Northwestern (EE UU), ha revelado que a medida que aparecen los síntomas propios del envejecimiento, los telómeros , que son los extremos de los cromosomas en los que se empaqueta el ADN de las células, se acortan y aumenta la posibilidad de experimentar errores genéticos que conduzcan, por ejemplo, el cáncer. Sin embargo, cuanta más edad tiene un hombre cuando se convierte en padre, más largos son los telómeros que tienden a tener sus hijos y, por lo tanto, mayor es su esperanza de vida.

El estudio se basó en 2000 varones que tenían 15 y 43 años en el momento del nacimiento de sus hijos o hijas. Los científicos extendieron la investigación a una segunda generación, encontrando que el efecto detectado era acumulativo: cuanta más edad tenía el abuelo al nacer el padre, más largos eran los telómeros del nieto. Ese segundo análisis incluyó a 234 nietos.

Por lo tanto, si retrasar la edad reproductiva en los hombres aumenta la longevidad en sus hijos, quizás este descubrimiento también podría reducir las enfermedades asociadas al envejecimiento como la demencia senil, el Parkinson o el Alzheimer. Esta es una buena noticia que camina en la misma dirección que las necesidades sociales de las parejas que se ven obligadas a retrasar su paternidad o maternidad por motivos económicos o laborales. No obstante, antes de lanzar las campanas al vuelo, los científicos son cautos y advierten que la investigación no debería ser tomada aún como una recomendación.

Menos mal. Que los hombres se puedan reproducir a edades avanzadas y que la mujer deba conservar su juventud para ser madre puede crear distancias insalvables entre los dos miembros de una pareja, que deben estar unidos y cercanos en el tiempo para encontrar entre ambos más puntos en común. Uno de ellos debería ser la edad para ser padres.

Marisol Nuevo.