Mientras un niño nace, un padre se hace

La mayoría de los adultos hemos aprendido a ser padres sobre la marcha, y aunque nos hemos sentido limitados por la falta de tiempo, por el trabajo, por la situación económica... al final, hemos comprendido que ser padre es estar ahí siempre presente y dispuesto, como dirían los ingleses, full time.

Y es que el significado de full time en relación a la paternidad es estar ahí cuando nuestros hijos lloran por la noche, cuando tienen fiebre, cuando necesitan que les cambies las sábanas porque se les ha escapado el pis, cuando necesitan que les des la respuesta a sus por qués... Los padres debemos estar ahí como compañeros de juegos, como profesores a la hora de hacer los deberes, como confidentes para escuchar sus problemas, para contarles cuentos, para participar con ellos en ellos en viajes y vacaciones y convertinos en el espejo de sus rabietas, camprichos, enfados y chantajes. 

Los limites son necesarios en la educación de los niños

Mientras un niño nace, un padre se hace

Es la generosidad incondicional de los padres, que funciona sin ánimo de lucro y movida por el amor. Sin embargo, tan importante como darles todo esto es establecer límites de común acuerdo. No se trata de volver al sistema autoritario de entonces. Marcar límites es necesario para los niños, sin límites los niños crecen desubicados, y cuando crecen ellos mismos los acaban pidiendo. 

Los niños necesitan que sus padres les guíen para aprender a hacer lo que desean de la manera más adecuada. Si los padres empezamos a gritarles y a regañarles cuando hacen las cosas mal o cometen errores, si se les dirige de forma negativa, y no se les trata correctamente, ellos nos imitarán y harán lo mismo. Es importante que los niños sepan que se limita su conducta no sus sentimientos, de manera que los límites no afecten al respeto ni a la autoestima del niño, y nunca se sienta humillado.

Para educar bien a nuestros hijos es necesario hacerlo desde el sentido común, teniendo en cuenta que la escuela y el colegio sólo complementan. Y, hacerlo en el presente, pero con perspectiva de futuro, ya que una mala actuación ahora se paga con creces en el futuro. En este sentido, siempre he tenido muy presente que "la educación consiste en hacer desear lo deseable”, una frase que dijo Platón y que está muy en consonancia con el deseo actual de muchos padres y docentes. Queremos que nuestros hijos y alumnos aprecien cosas y realicen actividades que son imprescindibles para su progreso, pero que a ellos no les interesan en principio. Pero, ¿cómo motivarles? En la respuesta a esa pregunta está la clave de educar a nuestros hijos dentro de una libertad conducida. Por este motivo, la motivación despierta un interés universal y la aplicación de límites el camino para conseguirlo. 

Marisol Nuevo.